Una polémica decisión del VAR en el minuto 103 del tiempo de reposición del partido de octavos de final del Mundial 2026, disputado en Toronto, ha desatado una tormenta de críticas entre leyendas del fútbol mundial. El gol que parecía dar el empate a Croacia ante Portugal, obra de Joško Gvardiol, fue anulado tras una revisión que detectó un toque previo del delantero Igor Matanović en posición de fuera de juego, antes de que el balón impactara en el defensor portugués Renato Veiga. El encuentro, que finalizó 2-1 a favor de Portugal, quedó marcado por la controversia: los aficionados croatas lanzaron botellas al campo, obligando a una breve pausa, mientras los comentaristas internacionales calificaban la decisión como una de las peores en la historia de los Mundiales.
El exfutbolista y conductor del podcast The Rest Is Football Gary Lineker, acompañado por otros panelistas como Alan Shearer, Joe Cole y Micah Richards, cuestionó con dureza la intervención del VAR. «Dijimos al principio del torneo que no se estaban involucrando demasiado, y recuerdo haber dicho: ‘Ya se aburrirán y querrán intervenir’. Y vaya que si se han involucrado», declaró Lineker. El exdelantero inglés añadió que «no parecía que el balón hubiera sufrido desviación alguna» al observar las repeticiones. Joe Cole fue aún más categórico: «Crédito a Croacia por mantener la compostura. Imagina que te anoten un gol sobre la hora, pero que te lo anulen en esas circunstancias. Pensé que iba a estallar todo después del partido. Creo que es una de las peores decisiones en la historia de los Mundiales». Micah Richards, visiblemente indignado, expresó: «Lo he visto ya un montón de veces y no se aprecia ningún contacto. Se supone que todo esto debe ser claro y evidente, ¿no? Y desde luego no estaba nada claro ni era evidente que hubiera habido contacto. Me parece increíble que anulen eso en ese minuto… No lo acepto. ¿Qué minuto era? ¿El 110 o algo así? Es ridículo».
El VAR y los sensores del balón oficial
La jugada se revisó gracias a los sensores incorporados en el balón oficial del Mundial, un sistema similar al que se utiliza en el críquet. Según explicó Lineker, «el pico en su aparato ya estaba arriba» antes del contacto con el jugador croata, lo que indicaría que Matanović rozó el esférico en fuera de juego. Sin embargo, las imágenes de televisión no mostraban un toque claro, lo que avivó el debate sobre el umbral de evidencia necesario para anular un gol en un momento crítico. Alan Shearer también se refirió a otro incidente polémico del partido: el penalti con el que Cristiano Ronaldo empató el 1-1 para Portugal. «Si vas a cobrar una de esas, vas a cobrar cinco por partido», afirmó Shearer, aludiendo a la poca claridad de la infracción que luego permitió el gol de la remontada.
Portugal, que había abierto el marcador con un penalti de Cristiano Ronaldo, vio cómo Croacia igualó temporalmente antes de que Gonçalo Ramos, asistido por Rafael Leão, pusiera el 2-1 en el minuto 94. Cuando el partido agonizaba, Gvardiol remató a puerta, pero el árbitro noruego Espen Eskås, tras ser llamado al monitor por el VAR, anuló la jugada basándose en el leve toque de Matanović. El resultado final fue 2-1 a favor del conjunto portugués, que avanzó a cuartos de final mientras Croacia quedó eliminada en medio de una controversia que promete marcar el debate sobre el uso de la tecnología en el fútbol. La decisión, calificada por muchos como desproporcionada, ha reabierto la pregunta de hasta qué punto los sensores y el VAR deben intervenir en acciones que no resultan «claras y evidentes» a simple vista.
«No parecía que el balón hubiera sufrido desviación alguna»
Gary Lineker, exfutbolista y conductor del podcast The Rest Is Football
El podcast The Rest Is Football, producido por Netflix y conducido por Lineker, con Shearer, Cole y Richards como panelistas, se ha convertido en una de las tribunas más influyentes para analizar las decisiones arbitrales más controvertidas del torneo. Mientras tanto, en la cancha de Toronto, los jugadores croatas encabezados por Luka Modrić, Ivan Perišić y Mario Pašalić apenas podían contener la frustración. El defensa portugués Renato Veiga, cuyo cuerpo fue el último en ser tocado por el balón antes del gol, quedó en el centro de la polémica involuntaria. Con esta decisión, el Mundial 2026 suma un nuevo capítulo en la eterna discusión entre la tecnología y la esencia del fútbol.












