El presidente Gustavo Petro arremetió este miércoles contra las declaraciones del ministro de Ambiente designado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, Fabio Arjona Hincapié, quien se manifestó a favor de formalizar la minería en el páramo de Santurbán. En un pronunciamiento que desató una fuerte ola de reacciones, Petro advirtió que cualquier proyecto de explotación de oro que se desarrolle desde el páramo hasta la toma del acueducto de Bucaramanga «contamina el agua». El mandatario, quien delegó esta decisión a las urnas durante la jornada electoral del pasado 21 de junio, en la que De la Espriella resultó ganador con casi 13 millones de sufragios, aseguró que su Gobierno estará «al frente para defender la Vida» ante lo que calificó como un posible atentado contra los habitantes de Santander.
La controversia se originó luego de que Arjona Hincapié, biólogo marino e investigador, señalara en entrevistas con Noticias Caracol y Noticias RCN la necesidad de «delimitar el páramo, mirar cuáles son las zonas de aprovechamiento y formalizar la minería que ahí existe». Como ejemplo de un modelo viable mencionó a la empresa canadiense Aris Mining, que en una mina en Antioquia ha formalizado a 38.000 mineros, una propuesta que encendió las alarmas de la plataforma cívica Comité Santurbán, que durante 17 años ha defendido este ecosistema estratégico. «Es un ejemplo de lo que podría hacerse en Santurbán», afirmó el futuro ministro, desatando la inmediata reacción del comité, que en una publicación en X alertó: «Hoy el futuro Min de ambiente de @ABDELAESPRIELLA lo confirma descaradamente en medios nacionales. Alerta Santander, Santurbán no se puede dejar explotar ni por ilegales, ni por multinacionales».
Comunicados, movilización y advertencias sobre el agua
El Comité Santurbán no solo emitió un fuerte rechazo sino que anunció acciones jurídicas y convocó a una movilización ciudadana. «Mañana les esperamos a las 8 am, en Neomundo para exigir la protección integral de Santurbán», señaló la organización en un llamado a la comunidad de Bucaramanga. La preocupación radica en que el páramo es la fuente de agua para más de dos millones de personas en el área metropolitana de Bucaramanga, y cualquier proyecto minero por encima de las bocatomas del acueducto, según investigaciones técnicas citadas por el comité, resultaría inviable y contaminante. La presidenta del consejo del plan de ordenamiento y manejo de la cuenca Río Alto Lebrija, Ivone González, explicó a Noticias RCN que en este momento, el Ministerio de Ambiente tiene en consulta una resolución para hacer una delimitación progresiva del páramo, una medida que las comunidades de seis municipios —California, Charta, Matanza, Suratá, Tona y Vetas— han rechazado declarándose en desobediencia civil pacífica.
«Cualquier uso para explotación del oro desde el páramo hasta antes de la toma del acueducto de Bucaramanga contamina el agua. Pero esto era para decidirlo precisamente en las urnas. Si llega a producirse un atentado contra la vida de la gente de Santander, contaminando el agua por el oro, estaremos al frente para defender la Vida».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Este pulso entre el Gobierno saliente y la administración entrante evidencia una disputa que lleva años sin resolverse. Mientras el comité exige protección integral para el páramo y rechaza cualquier minería industrial o ilegal, las comunidades afectadas recordaron que ya en 2022 solicitaron al Tribunal de Santander y al Ministerio de Ambiente una delimitación parcial que les fue negada. El presidente electo Abelardo de la Espriella, por su parte, designó a Arjona Hincapié con el encargo de revisar la política ambiental, pero sus primeras declaraciones han generado una tormenta política que amenaza con definir el futuro hídrico de toda una región. La movilización convocada para este miércoles en Neomundo promete ser el escenario donde se exprese la fuerza de una ciudadanía que dice estar dispuesta a defender su agua con uñas y dientes.












