Gobierno de Abelardo de la Espriella prepara reforma tributaria y congela gasto público

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El presidente electo Abelardo de la Espriella y su futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunciaron los pilares de una reforma tributaria estructural que se radicará al inicio del mandato, con el objetivo de simplificar el sistema fiscal colombiano. La propuesta central es reducir de 15 a tan solo tres los impuestos administrados por la Dian, enfocándose exclusivamente en renta, IVA e IVA externo, este último destinado a gravar servicios digitales, licencias e intangibles consumidos dentro del país. La medida busca combatir la evasión, atraer inversión y aliviar la carga sobre el sector productivo.

Gómez explicó que el actual estatuto tributario es un sistema acumulado durante décadas que eleva los costos de cumplimiento y dificulta el control. “Necesitamos una reforma tributaria sistémica, encaminada a simplificar el sistema tributario colombiano y a hacerlo mucho más eficiente y fácil de controlar”, afirmó. Como parte de la estrategia, se modificará la estructura de autorretenciones y anticipos sobre ventas futuras, mecanismos que el futuro ministro calificó de voraces: “Nuestro Estado es tan voraz, tan supremamente hambriento, que primero le retiene a la gente. Y ahora hemos ido un paso adelante con los anticipos, como si uno supiera cuáles van a ser las ventas”. La idea es “soltar el torniquete” que ha frenado al sector productivo en los últimos años.

Las cifras de evasión fiscal son alarmantes: en el IVA alcanza el 35%, mientras que en renta ronda el 40%. Actualmente, el recaudo tributario en Colombia equivale al 17% del PIB, un nivel que el equipo económico considera insuficiente para financiar el Estado sin ahogar a los contribuyentes. La inversión también se encuentra cerca del 17% del PIB, y se espera que la simplificación tributaria incentive un aumento significativo en los próximos años. Por ello, el nuevo gobierno propondrá una estabilidad tributaria por 10 años, es decir, un período sin cambios en las reglas fiscales, para dar certidumbre a los inversionistas.

“El Gobierno lleva gastando a dos manos durante años y ahora que empieza a ver que las cuentas definitivamente no le van a cuadrar por ningún lado entonces decide presentar una reforma tributaria el último día. En otras palabras, pasándole la cuenta a los colombianos. Ellos dilapidan y nosotros pagamos. A mí me parece que eso no tiene ninguna presentación”.

Miguel Gómez, futuro ministro de Hacienda

Las críticas de Gómez se dirigieron al gobierno saliente de Gustavo Petro, que al parecer radicaría una reforma tributaria de $30 billones en los últimos días de su mandato. Frente a esto, el nuevo equipo económico impulsará, además de la reforma estructural, un proyecto de ley específico para atraer inversión extranjera. Paralelamente, desde el 7 de agosto se expedirá un decreto de congelamiento del gasto público, con el fin de que el presupuesto de 2025 crezca por debajo de la inflación en términos reales. La contención del gasto y la simplificación fiscal son, según el gobierno entrante, las dos patas de una estrategia para sanear las cuentas sin castigar a los colombianos.

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