El entrenador de la selección de Ghana, el portugués Carlos Queiroz, quien también dirigió a la Tricolor, elogió a Colombia tras la eliminación de su equipo en los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El partido, celebrado el 3 de julio en el Estadio Kansas City, en Kansas City, Misuri, marcó el adiós de Ghana del torneo, pero dejó unas declaraciones de Queiroz que resonaron con fuerza. El técnico atribuyó la derrota de su equipo a la tensión que sintió en sus jugadores, contrastando con la fortaleza mostrada por Colombia, impulsada por el ambiente generado por el público colombiano.
Queiroz señaló que desde el momento en que escuchó el himno nacional de Colombia, percibió que el equipo colombiano había comenzado a ganar el partido. Según el entrenador portugués, la presencia de 60 mil personas colombianas en el estadio, con su apoyo masivo, fue un factor determinante. «Colombia empezó siendo más fuerte en la cancha después de tener un estadio con 60 mil personas de su lado, sin duda», afirmó Queiroz, estableciendo una conexión directa entre la afición y el rendimiento del equipo de su exselección.
La tensión como factor decisivo en Ghana
El técnico luso también analizó el desempeño de su propio equipo, y fue crítico al respecto. «Muy rápido sentí que algunos jugadores de Ghana estaban tensos, no estaban tan tranquilos», confesó. Queiroz atribuyó esta falta de serenidad a la inexperiencia del plantel africano. «Y esto marca un equipo que no tiene madurez y no tiene experiencia», sentenció, señalando la juventud de su plantilla como una de las razones de la derrota en una ronda tan decisiva como los dieciseisavos de final.
A pesar de la eliminación, Queiroz no escatimó en buenos deseos para Colombia, mostrando el afecto que aún guarda por el país que dirigió. «Me encantaría que Colombia pudiese salir adelante y disfrutar y quizás, ganar la Copa del Mundo», expresó el entrenador portugués. Estas palabras, cargadas de nostalgia y respeto, contrastaron con la crudeza del análisis sobre su propio equipo, dejando una imagen de un técnico que, pese a la derrota, valora el camino que su exselección ha emprendido en el Mundial de 2026.












