El precio del pollo asado en Colombia registró un incremento interanual del 11% durante junio de 2026, al pasar de un promedio de $40.039 a $44.417, un alza que, según los analistas, responde principalmente al aumento del salario mínimo y a los crecientes costos operativos de los restaurantes, y no a una mayor cotización de la materia prima. El informe, elaborado por el diario La República, evidencia que los asaderos del país trasladaron al consumidor final un incremento absoluto de $4.379 en el plato, mientras que el precio del pollo fresco, insumo principal del producto, registró una leve caída del 1,2% y la producción avícola nacional creció medio punto porcentual.
Nicolás Cruz Walteros, analista de economía local de Corficolombiana, explicó que este comportamiento obedece a que el pollo asado se comporta más como un servicio de restaurante que como un alimento crudo, y detalló que los establecimientos “enfrentan presiones crecientes en rubros como servicios públicos, arriendos, administración y, sobre todo, costos laborales”. El analista subrayó que, de hecho, mientras la producción avícola ha aumentado 0,5% y el precio del pollo fresco ha caído cerca de 1,2%, el precio del pollo asado ha seguido aumentando, impulsado por los mayores costos operativos de los restaurantes.
El salario mínimo como motor del incremento
El salario mínimo en Colombia tuvo un incremento del 23,7% en 2026, una presión que se ha ido trasladando de manera gradual a los precios finales de los productos intensivos en mano de obra. Cruz Walteros señaló que este fenómeno “muestra cómo los choques de costos no se transmiten de manera inmediata, sino gradual, particularmente en sectores intensivos en trabajo”. Aunque algunos costos de transporte pudieron estabilizarse, persisten presiones importantes por el lado de los costos laborales y operativos, especialmente en actividades como los restaurantes y los servicios de comidas preparadas. El incremento mensual entre mayo y junio de 2026 fue del 3,57%, una aceleración que refleja la acumulación de estas presiones.
“Enfrentan presiones crecientes en rubros como servicios públicos, arriendos, administración y, sobre todo, costos laborales”.
Nicolás Cruz Walteros, analista de Corficolombiana
Pese a este panorama, en el lado de la producción primaria la situación fue de estabilidad. Gonzalo Moreno, presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), afirmó que “en la última semana de junio los precios se mantuvieron estables e, incluso, a la baja en la mayoría de plazas mayoristas del país. Esto confirma que el eslabón productivo no ha trasladado presiones adicionales al consumidor”. La ciudad con el precio más bajo del país fue Tunja, donde el pollo asado se consiguió en $36.850, la única urbe por debajo de los $40.000.
Inflación general en alza y contexto de costos
El encarecimiento del pollo asado se da en un contexto de inflación generalizada. En mayo de 2026, el índice de precios al consumidor (IPC) anual se ubicó en 5,84%, con una variación mensual de 0,47%. Los analistas de Citi proyectan que la inflación de junio se acelerará hasta el 6,08%, un nivel que no se veía desde agosto de 2024, cuando fue de 6,12%. Corficolombiana, por su parte, estima que la inflación anual de alimentos pasará de 6,05% a 6,68%, lo que ratifica la presión sobre los productos de la canasta básica.
Este comportamiento se suma a las dificultades logísticas que enfrentó el país. En mayo de 2026, el cierre prolongado de la vía a Buenaventura generó el represamiento de 7.800 toneladas diarias de materias primas, con sobrecostos que en episodios similares alcanzaron hasta el 240%. Aunque en junio el impacto de este cierre se redujo, la combinación de mayores costos laborales y operativos mantiene al alza el precio de uno de los platos más consumidos por los colombianos.












