En un movimiento sin precedentes para la transición de gobierno en Colombia, el equipo entrante de Abelardo de la Espriella, encabezado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo Abondano, instaló 22 mesas de trabajo con la Contraloría General de la República. El objetivo declarado es realizar un proceso de empalme que el vicepresidente electo calificó como “sólido, transparente y veraz”. Las mesas técnicas, que involucran a 18 contralores delegados y sectoriales, buscarán garantizar que la ciudadanía tenga la mejor información posible para la construcción del nuevo gobierno, según afirmó Restrepo Abondano al término del primer encuentro.
El proceso, que según el equipo entrante se viene gestando desde hace nueve meses, se desarrollará a lo largo de un mes, durante el cual la Contraloría presentará acceso a documentos, hallazgos, herramientas tecnológicas e información fiscal detallada. José Manuel Restrepo subrayó que este mecanismo es un “hecho histórico” y “único” en el país, al permitir una revisión exhaustiva de la gestión saliente. “Hoy Colombia puede estar absolutamente tranquila de que aquí hay un proceso de empalme en marcha, sólido, transparente, veraz, responsable, profundo, macizo, que le permite a Colombia tener la mejor información posible para construir la patria milagro”, declaró el vicepresidente electo.
Sin embargo, el Contralor General de la República encargado, Carlos Enrique Silgado, fue enfático en aclarar los límites de este ejercicio. Durante la instalación de las mesas, Silgado señaló que el diagnóstico entregado por su entidad es un insumo técnico preliminar, basado en datos de sujetos vigilados y en auditorías, estudios sectoriales y seguimientos, y que no debe ser interpretado como una valoración política o un prejuzgamiento. “No constituye una valoración política, no representa una calificación sobre una administración determinada, ni implica un pronunciamiento definitivo de la entidad”, afirmó Silgado. Asimismo, recordó la permanencia de las instituciones frente a la transitoriedad de los gobiernos: “Los gobiernos son transitorios; las instituciones permanecen. Y precisamente porque permanecen, tienen la responsabilidad de preservar la memoria técnica del Estado y poner ese conocimiento al servicio del interés general”.
El equipo del gobierno entrante, sin embargo, dejó claro su enfoque en la detección de posibles irregularidades. Carlos Alonso Lucio, miembro del comité de empalme del gobierno entrante, explicó que la revisión no se limitará a aspectos financieros, sino que abarcará el estado misional, tecnológico y de recursos humanos de las entidades. “Para nosotros el empalme es sobre todo la consecución y la construcción de una información lo más precisa posible del estado misional de las entidades, del estado financiero y presupuestal de las entidades, del estado tecnológico de las entidades, del estado de recursos humanos y claro que sí, de los hallazgos de corrupción, por montones, que los hay en este Gobierno”, manifestó Lucio. El comisionado añadió que el empalme se había preparado “a sabiendas de que este es un Gobierno que tenía mucho más que esconder que contar y que mostrar”, en una clara referencia a la administración de Gustavo Petro.
Este proceso de empalme se da en un contexto de transición de poder entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante de Abelardo de la Espriella. La instalación de las 22 mesas de trabajo representa un mecanismo inédito en la historia de Colombia, en el que la Contraloría actuará como garante de la memoria técnica del Estado, ofreciendo información que, según se aclaró, no constituye un hallazgo fiscal, valoración política ni un pronunciamiento definitivo, sino un insumo para la nueva administración. El proceso continuará durante el próximo mes, mientras los equipos técnicos del gobierno entrante y la Contraloría analizan la información de los sujetos vigilados.












