El canciller designado del gobierno de Abelardo de la Espriella, Omar Bula Escobar, confirmó que Colombia cerrará sus embajadas en Cuba y Nicaragua, al considerar que mantener sedes diplomáticas en esos países legitima a regímenes que calificó como dictatoriales. En una entrevista con Noticias Caracol, realizada luego de la oficialización de su nombramiento como ministro de Relaciones Exteriores, el diplomático trazó una línea clara para la política exterior que regirá a partir del 7 de agosto de 2026, cuando asuma el nuevo gobierno.
“Para mí, una embajada en una dictadura, y he sido muy crítico desde que estaba en las Naciones Unidas, legitima la dictadura”, afirmó Bula Escobar, quien fue presentado por el presidente electo como un profesional “con una trayectoria excepcional al servicio de la diplomacia internacional, con experiencia en escenarios de guerra, misiones humanitarias y representación de nuestro país en distintos continentes”. La decisión implica una ruptura diplomática con esos dos países, en línea con lo que definió como un compromiso de priorizar las relaciones con naciones que compartan “nuestro espíritu democrático, el espíritu soberano, la visión de los valores occidentales”.
Relación con Venezuela
Frente al país vecino, el canciller designado planteó un enfoque diferente. Aunque descartó una salida inmediata del territorio venezolano y mantendrá un canal diplomático abierto, consideró que las relaciones con Venezuela representan “una oportunidad única de dos países muy ricos en recursos naturales, en talento humano”. Bula Escobar delineó un esquema de “tres etapas” para ese país: estabilización, recuperación y transición, aunque reconoció que “la gente tiene que tener claro que la presencia del socialismo del siglo XXI en Venezuela y de la ola roja que hubo en el pasado tiene raíces profundas. Los cambios no se pueden hacer de un día para otro”.
En ese contexto, el canciller designado también se refirió a la alianza con Estados Unidos como un eje central para la lucha contra el crimen organizado. “Vamos a ser aliados en ese sentido y nuestra alianza con Estados Unidos garantiza de alguna manera que nos incorporemos en ese proceso”, aseguró. Sobre la situación política venezolana, bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, Bula Escobar fue cauto: “No sería prudente que se realizaran unas elecciones mañana en Venezuela en esta situación”.
“Para mí, una embajada en una dictadura legitima la dictadura”
Omar Bula Escobar, canciller designado
Para los países que no cumplan con el criterio de compartir los valores democráticos y occidentales que promueve el nuevo gobierno, el canciller anticipó que se mantendrán “relaciones pragmáticas, pero siempre positivas”. Con este anuncio, la administración de Abelardo de la Espriella define su postura en el escenario internacional, dejando en claro que la política exterior se basará en una línea doble: ruptura con regímenes considerados autoritarios y apertura hacia una nueva etapa con Venezuela, aunque sin precipitar cambios inmediatos.












