El senador Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico, descartó de manera categórica que vaya a renunciar a su curul en el Congreso, pese a sus reiteradas dudas sobre la legitimidad de la elección de Abelardo de la Espriella como próximo presidente de Colombia. En declaraciones a Caracol Radio, el congresista aclaró que, si bien no reconoce la validez democrática del triunfo del líder del movimiento Defensores de la Patria, acepta que el marco jurídico colombiano permitirá su posesión el próximo 7 de agosto. “Yo reconozco el ordenamiento legal y constitucional y lo defiendo precisamente. Y ese ordenamiento legal le va a permitir al señor De la Espriella posesionarse el día 7 de agosto. Así yo no lo reconozca en su legitimidad”, afirmó Cepeda, disipando cualquier especulación sobre un presunto plan para impedir la transmisión del mando.
Las declaraciones del senador surgen en medio de un clima de incertidumbre política, luego de que él mismo pusiera en tela de juicio la pulcritud del proceso electoral que llevó a De la Espriella a la Casa de Nariño. Algunos sectores interpretaron esas críticas como un anticipo de una eventual renuncia a su escaño, otorgado por el Estatuto de Oposición tras su candidatura presidencial. Sin embargo, Cepeda fue enfático al negar que esté ejecutando un “plan alterno” para evitar la posesión o para favorecer la permanencia del saliente presidente Gustavo Petro en el poder. “No voy a renunciar a mi curul, es un derecho que el Estatuto de Oposición me concede para seguir ejerciendo control político desde el Senado”, señaló el excandidato, reafirmando su compromiso con la desobediencia civil pacífica si el nuevo mandatario incumple ciertas condicionales que él considera fundamentales para la democracia.
Postura frente a la legitimidad electoral
Para Cepeda, la diferencia entre reconocer la legalidad de un acto y otorgarle legitimidad es un matiz crucial en su postura. Aunque acepta que Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia según los procedimientos establecidos, insiste en que la elección del líder de Defensores de la Patria carece de la legitimidad popular que él reclama. Este discurso lo ha venido sosteniendo desde antes de la segunda vuelta, cuando denunció presuntas irregularidades en el conteo de votos y en la campaña del entonces candidato opositor. Pese a ello, el senador del Pacto Histórico subrayó que no recurrirá a vías de hecho ni a maniobras extra institucionales para bloquear la posesión, sino que canalizará su inconformidad a través de los mecanismos legales y de la protesta pacífica, como ha sido su estilo político durante años.
“Yo reconozco el ordenamiento legal y constitucional y lo defiendo precisamente. Y ese ordenamiento legal le va a permitir al señor De la Espriella posesionarse el día 7 de agosto. Así yo no lo reconozca en su legitimidad.”
Iván Cepeda, senador y excandidato presidencial del Pacto Histórico
El futuro político de Cepeda, que se ha caracterizado por una oposición frontal a las políticas de derecha y un activismo en derechos humanos, quedará entonces ligado a su curul en el Senado, donde espera fiscalizar al nuevo gobierno. Al despejar las dudas sobre una posible renuncia, el excandidato envía una señal de que continuará en la arena legislativa, usando su escaño como plataforma para defender lo que considera una agenda progresista, incluso bajo una administración cuyo origen electoral cuestiona. La fecha del 7 de agosto, mientras tanto, se perfila como el momento clave para ver si la tensión entre la legalidad y la legitimidad que plantea Cepeda encuentra otros escenarios de debate en el Congreso.












