Daniel Briceño advierte riesgo de cierre de 35 colegios públicos en Bogotá

Compartir en redes sociales

El representante a la Cámara electo por el Centro Democrático, Daniel Briceño, ha lanzado una advertencia que mantiene en vilo a la capital del país: 35 colegios en concesión de Bogotá corren el riesgo de cerrar sus puertas, una situación que dejaría a más de 38.500 estudiantes sin cupo. La alerta fue dirigida directamente al presidente electo, Abelardo de la Espriella, al vicepresidente José Manuel Restrepo y a la ministra de Educación designada, Vivian Morales, a quienes Briceño les pidió acciones urgentes para evitar una crisis educativa sin precedentes en la ciudad. El congresista, quien se formó precisamente en uno de estos planteles, explicó que el peligro radica en la falta de un marco jurídico que permita renovar los contratos de concesión, 22 de los cuales finalizan este mismo año, afectando a 26.401 alumnos, mientras que los 13 restantes expiran en 2028, poniendo en jaque a otros 12.137 estudiantes.

La situación es especialmente crítica si se tiene en cuenta que el 86% de los alumnos que asisten a estos colegios provienen de los estratos socioeconómicos 1 y 2, es decir, los más vulnerables de la ciudad. Las instituciones afectadas se encuentran distribuidas en nueve localidades de Bogotá: Suba, Engativá, Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Usme, Rafael Uribe, San Cristóbal y Santa Fe. Según Briceño, estas escuelas, que operan bajo administración privada pero forman parte del sistema público sin costo de matrícula para las familias, han demostrado ser un modelo eficaz que, incluso, supera en resultados a los colegios oficiales tradicionales: en las pruebas Saber Once, los planteles en concesión promedian 276 puntos frente a los 262 de los no concesionados, y el 57% de sus egresados accede a la educación superior, una cifra significativamente mayor al 42,6% registrado en las instituciones oficiales convencionales.

Un llamado desde la experiencia personal

En sus declaraciones, el congresista electo no dudó en apelar a su propia historia para dimensionar la gravedad de la situación. “Los colegios en concesión de Bogotá están en riesgo de desaparecer y considero necesario advertirlo públicamente. Dirijo este mensaje al presidente Abelardo de la Espriella, al vicepresidente José Manuel Restrepo y a la ministra de Educación designada, Vivian Morales. Yo fui estudiante de un colegio en concesión, o colegio en administración, como se denomina actualmente”, afirmó Briceño, quien además subrayó que la ausencia de un marco jurídico adecuado amenaza con echar por tierra los avances logrados. “La ausencia de un marco jurídico que permita la renovación de estos contratos pone en riesgo la continuidad del modelo, especialmente porque las deficiencias iniciales en personal e infraestructura ya no existen, y la matrícula escolar ha disminuido por factores demográficos. Por eso, hago un llamado de alerta al nuevo Gobierno nacional para que apoye la permanencia de estos colegios y la preservación de sus estándares de calidad en Bogotá”, agregó el representante.

El modelo de colegios en concesión se implementó originalmente para suplir las carencias de infraestructura y personal en el sistema educativo público de la capital, y con el tiempo ha demostrado resultados positivos que, según Briceño, no deben perderse. Sin embargo, el congresista advierte que las condiciones iniciales que justificaron la creación de estos planteles han cambiado: el déficit de infraestructura ya no es el mismo y la matrícula ha disminuido por factores demográficos, lo que complica aún más la renovación de los contratos bajo las reglas actuales.

“Más de 38 mil niños necesitan que el nuevo gobierno nos ayude a que continúen. Estos niños no pueden quedar en manos de Fecode”

Daniel Briceño, Representante a la Cámara electo

En un mensaje publicado en su cuenta de X, antes Twitter, Briceño fue aún más contundente: “Más de 38 mil niños necesitan que el nuevo gobierno nos ayude a que continúen. Estos niños no pueden quedar en manos de Fecode”. El congresista electo no solo pide al gobierno entrante que respalde la continuidad del modelo, sino que también considera necesario evaluar una posible ampliación del mismo y estudiar alternativas como los bonos educativos. Para Briceño, el cierre de estos colegios no solo representaría un golpe para las familias afectadas, sino un retroceso mayúsculo en los logros de calidad educativa que Bogotá ha alcanzado durante los últimos años.

Sigue leyendo