Colombia autorizó de manera provisional a Starlink para modificar los parámetros de operación de sus estaciones terrestres en el país y extender su señal hacia las zonas de Venezuela afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio, que hasta el momento han dejado 3.811 personas fallecidas y miles de damnificados. La solicitud fue presentada el 28 de junio y la aprobación provisional se otorgó el 29 de junio, según informó Sergio Sotomayor, presidente de la Agencia Nacional del Espectro de Colombia.
La decisión permite que Starlink reconfigure temporalmente sus estaciones terrestres en Colombia para captar satélites sobre Venezuela y conducir la señal a puntos donde las redes convencionales quedaron destruidas, especialmente en el estado de La Guaira. Los terremotos dejaron fuera de servicio buena parte de la infraestructura de telecomunicaciones venezolana, por lo que el sistema satelital representa una alternativa viable, ya que no depende de cables, antenas locales o redes terrestres.
Una respuesta humanitaria inmediata
La prioridad de esta autorización es conectar a los grupos de rescate que trabajan en búsqueda, atención de heridos, coordinación de recursos y ubicación de personas atrapadas. Starlink tiene cobertura satelital sobre Venezuela, pero no dispone de estaciones terrestres en ese país para dirigir el tráfico de datos, de ahí que la reconfiguración desde Colombia sea clave para restablecer las comunicaciones en las zonas más afectadas.
«Se procedió de manera rápida para que los grupos de rescate tuvieran comunicación. Se trata de priorizar la protección a la vida humana»
Sergio Sotomayor, presidente de la Agencia Nacional del Espectro
La autorización es provisional y el permiso definitivo está bajo evaluación técnica, verificando que no se generen interferencias perjudiciales sobre otros sistemas de telecomunicaciones. Hasta el momento no se han registrado afectaciones de ningún tipo, y la medida se mantendrá activa mientras se completa el proceso de evaluación técnica, garantizando así que los equipos de rescate continúen con su labor humanitaria en las zonas devastadas por los sismos.












