El dólar estadounidense abrió este jueves en Colombia a 3.271,46 pesos colombianos, lo que representa una caída del 2,14% respecto al cierre anterior de 3.343,11 pesos, según datos del proveedor de cotización Dow Jones. Esta disminución se da en un contexto de debilidad global de la divisa estadounidense y de apreciación del peso colombiano, que en lo que va de 2025 acumula una ganancia cercana al 14%. La volatilidad de la moneda se ubica en 14,07%, superando el nivel de referencia de 13,24%, lo que refleja un mayor nivel de incertidumbre en el mercado cambiario.
En términos de tendencias, la moneda registra una variación negativa semanal del 1,83% y una caída anual del 14,77%, consolidando un periodo prolongado de fortalecimiento de la moneda local. Sin embargo, una proyección elaborada por el Grupo Cibest de Bancolombia y citada por Valora Analitik anticipa un repunte del tipo de cambio para 2026, con un promedio estimado de 3.878 pesos por dólar. Este pronóstico se sustenta en varios factores: la persistente debilidad global del dólar, que ha visto caer su índice DXY en un 9%; el flujo constante de remesas hacia Colombia; el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que mantiene su tasa en el rango de 3,50% a 3,75%, y el Banco de la República, cuya tasa de intervención se sitúa en 9,25%; y las expectativas de ajustes al alza en las tasas locales, junto con los riesgos fiscales y electorales que enfrenta el país.
Factores de riesgo en el horizonte
Entre los elementos que podrían presionar al alza la cotización del dólar en el mediano plazo se encuentran la incertidumbre fiscal, que se ha agravado tras el reciente recorte de la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia no especificada, y el proceso electoral que se avecina en el país. A estos se suma la política comercial de Estados Unidos, que sigue generando volatilidad en los mercados emergentes. Pese a la apreciación actual del peso, el análisis de Bancolombia sugiere que la tendencia podría revertirse gradualmente hacia 2026, impulsada por un debilitamiento de los factores que hoy favorecen a la moneda colombiana.
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas de carácter bimetálico y con diseños que destacan la biodiversidad del país: el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies. En este contexto de fluctuaciones cambiarias, el mercado continúa atento a las decisiones de política monetaria y a los desarrollos fiscales y políticos que definirán el rumbo de la divisa en los próximos meses.












