El presidente Gustavo Petro lanzó una dura crítica contra la política de peajes anunciada por la ministra de Transporte designada, Elsa Noguera, quien ha manifestado que en el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella no se realizarán rebajas sin un estudio técnico, jurídico y financiero previo. A través de su cuenta en la red social X, Petro señaló que esta postura representa un retroceso que beneficia directamente a los concesionarios en detrimento de la economía popular, particularmente en la zona cafetera. Noguera, quien asumirá su cargo a partir del 7 de agosto de 2026, afirmó en una entrevista con Red+ Noticias que no se tomarán «decisiones populistas» y que cualquier ajuste tarifario deberá garantizar la sostenibilidad financiera de la infraestructura vial del país.
El cruce de declaraciones se produce en medio de un tenso escenario en el Eje Cafetero, donde desde el pasado 15 de mayo se han registrado protestas ciudadanas en los peajes Tarapacá II y San Bernardo del Viento, en la vía de la Autopista del Café. Los manifestantes reclaman el alto costo del peaje, que para vehículos particulares asciende a 17.800 pesos. La controversia se intensificó luego de que el actual presidente oficializara el pasado 3 de junio una reducción drástica de esa tarifa a solo 700 pesos para ciertos vehículos, como parte de su estrategia de no prorrogar las concesiones viales y revertirlas al Estado. La decisión de Petro, que en un principio solicitó que el cobro fuera cero, contrasta frontalmente con la visión del nuevo gobierno, que condiciona cualquier beneficio tarifario a un análisis de viabilidad.
El debate entre populismo y sostenibilidad financiera
En su argumentación, Elsa Noguera fue contundente al calificar las reducciones sin sustento como una medida que desfinancia el mantenimiento de las carreteras. «Bajar un peaje de 12.000 pesos a 800 pesos es claramente dejar desfinanciada la infraestructura de mantenimiento», afirmó la funcionaria designada, dejando claro que su administración revisará tarifas diferenciales únicamente si estas no comprometen los recursos previstos para sostener la red vial. Esta posición busca anticiparse a posibles reclamaciones legales y a un eventual desequilibrio contractual que podría derivar en demandas contra el Estado colombiano.
«El beneficiario de esta política que propone Elsa Noguera es el concesionario, que será el mismo actual y quien se perjudica es todo el pueblo de la zona cafetera»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El mandatario saliente, por su parte, insiste en que el sistema de concesiones viales es ineficiente y representa un alto costo para los colombianos. «Se convierte en fondos presupuestales que quedan en fondos financieros de los bancos», escribió Petro, quien considera que la política anunciada por Noguera amenaza con desvertebrar la economía regional. «Esto significa volver a los peajes en toda la zona cafetera y poner más peajes aún. La mayoría electoral parece querer seguir pagando más peajes y desvertebrar su propia economía regional», enfatizó el jefe de Estado desde su cuenta de X, reflejando la profunda división en la visión de desarrollo vial que tiene el país de cara al próximo periodo presidencial.












