La Asociación Colombiana de Minería (ACM) anunció que el sector minero tiene listos proyectos de cobre y oro por más de 2.600 millones de dólares, inversiones que solo se materializarán si el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella logra destrabar los trámites y licencias que permanecen represados tras cuatro años de tensiones con la administración saliente de Gustavo Petro. El presidente de la ACM, Juan Camilo Nariño, aseguró que el gremio depositó sus esperanzas en un giro de la política minera nacional y advirtió que la recuperación de la confianza inversionista es urgente, luego de que las exportaciones del sector cayeran un 21% durante el cuatrienio de Petro y la inversión extranjera directa se desplomara un 88%.
Según los datos presentados por la asociación, la contracción del sector no solo se reflejó en cifras macroeconómicas, sino también en el empleo: más de 14.000 puestos de trabajo se perdieron en la explotación de carbón, el mineral más golpeado por las políticas del anterior Ejecutivo, que impulsó una transición energética acelerada, impuso nuevas cargas tributarias, endureció las regulaciones ambientales y llegó a prohibir la venta de carbón a Israel. La ACM, en respuesta, emitió al menos 800 documentos técnicos para contener lo que consideraban medidas lesivas para la industria. “Esto hubiera podido ser muchísimo más profundo si la asociación y el gremio no hubieran contenido estos cuatro años todo lo que contuvieron”, declaró Nariño, quien enfatizó que “el sector todavía está vivo”.
El cobre, la gran apuesta para la reactivación minera
El mayor interés de los inversionistas se concentra en proyectos de cobre, un mineral considerado estratégico para la fabricación de tecnologías limpias, redes eléctricas y movilidad eléctrica, sectores clave en cualquier transición energética global. La ACM estima que, si se restablecen condiciones de confianza, la exploración minera anual podría alcanzar los 200 millones de dólares al año, generando a su vez regalías, impuestos y desarrollo regional. Sin embargo, Nariño insistió en que el éxito dependerá de la estabilidad regulatoria, la agilidad en los trámites administrativos y un acompañamiento institucional real por parte del gobierno de Abelardo de la Espriella.
“Esto hubiera podido ser muchísimo más profundo si la asociación y el gremio no hubieran contenido estos cuatro años todo lo que contuvieron”
Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM)
El cambio de gobierno representa una ventana de oportunidad para el sector, pero el reto para De la Espriella es mayúsculo: impulsar la inversión minera sin descuidar las exigencias ambientales, sociales y territoriales que han ganado fuerza en los últimos años. La ACM dejó claro que no pide una desregulación total, sino un marco previsible que permita planificar proyectos a largo plazo. Mientras tanto, las comunidades mineras de regiones como Caldas, Antioquia y Chocó, donde el cobre y el oro son motores económicos locales, esperan que el nuevo gobierno convierta las promesas de reactivación en realidades concretas.












