Colombia cuenta desde este año con un nuevo día festivo de carácter nacional, en honor a su Patrona. La promulgación de la Ley 2578 de 2026, aprobada el pasado 1 de junio, declaró el 9 de julio como jornada de descanso obligatorio para rendir homenaje a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, la Virgen que desde 1829 es reconocida oficialmente como Patrona del país por decreto del Papa Pío VII. Dado que la fecha coincide este año con un jueves, la aplicación de la Ley Emiliani (Ley 51 de 1983) trasladará el feriado al lunes siguiente, 13 de julio, para garantizar el descanso laboral.
La decisión legislativa responde a una solicitud histórica de la Iglesia católica y de miles de fieles que durante décadas pidieron elevar a rango nacional esta celebración litúrgica. La festividad tiene como epicentro la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, ubicada en el municipio boyacense del mismo nombre, donde se resguarda el lienzo original de la Virgen, una obra de arte colonial que representa a María con túnica rosada y manto azul, sosteniendo al Niño Jesús que porta un pajarillo en el pie, flanqueada por San Antonio de Padua y San Andrés, en un marco que incorpora símbolos patrios y religiosos.
Una oración que recorre el país
Junto con la oficialización del feriado, la Conferencia Episcopal de Colombia, en alianza con Archivo Colprensa y la Biblioteca Nacional, ha impulsado la difusión masiva de una oración dedicada a la Patrona. El texto, que circula en parroquias, redes sociales y medios institucionales, invoca la protección de la Virgen en momentos de necesidad. La plegaria dice así:
«¡Oh incomparable Señora del Rosario de Chiquinquirá! Madre de Dios, Reina de los ángeles, abogada de los pecadores, refugio y consuelo de los afligidos y atribulados. […] Acordaos, ¡Oh clementísima Señora del Rosario! que nunca se oyó decir que alguien que haya recurrido a Vos, invocado vuestro Santísimo nombre, e implorado vuestra singular protección, fuese por Vos abandonado.»
Oración difundida por la Conferencia Episcopal de Colombia
En la tradición popular, la Virgen de Chiquinquirá es invocada especialmente para pedir por la salud y el empleo, así como para librar de peligros del alma y del cuerpo. Su nombre proviene del vocablo chibcha Xequenquirá, que significa “lugar pantanoso y cubierto de nieblas” o “pueblo sacerdotal”, y su imagen es también venerada en países vecinos como Venezuela y Perú.
Un patrimonio que trasciende siglos
La devoción por esta advocación mariana tiene profundas raíces históricas. La Basílica que hoy alberga el lienzo fue declarada basílica menor por el Papa Pío XI en 1927, y desde entonces se ha consolidado como centro de peregrinación nacional. Con la Ley 2578 de 2026, el 9 de julio queda consagrado no solo como un día de descanso, sino como una oportunidad para que los colombianos, creyentes o no, reconozcan el legado cultural y espiritual que representa la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, cuya figura sigue uniendo a millones de fieles bajo un mismo manto de fe.












