La Contraloría General de la República reveló que Colombia acumula 1.970 proyectos clasificados como “elefantes blancos”, es decir, obras inconclusas o críticas que comprometen recursos por 67,07 billones de pesos. El informe, correspondiente al balance de gestión entre septiembre de 2022 y julio de 2026, detalla los resultados de la estrategia “Salvando Obras”, creada en 2023 para recuperar proyectos paralizados. El reporte, conocido por El Colombiano, evidencia que el fenómeno de las obras inconclusas no es nuevo, sino que se ha acumulado durante distintos gobiernos, aunque el análisis recopila especialmente proyectos impulsados o anunciados durante la administración de Gustavo Petro que al cierre de su mandato aún permanecen en ejecución o sin culminar.
Según el balance, entre septiembre de 2022 y julio de 2026 se lograron culminar y poner en funcionamiento 536 obras por valor de 9,22 billones de pesos, mientras que otras 242 obras adicionales, por 2,57 billones de pesos, fueron entregadas en administraciones anteriores. Sin embargo, la cifra más preocupante es la de los proyectos con problemas de ejecución: 1.029 obras que acumulan inversiones por 54,17 billones de pesos. De ellas, 733 están bajo control fiscal participativo y 296 en vigilancia fiscal ordinaria. Además, la Contraloría identificó 134 obras clasificadas como irrecuperables, que representan pérdidas por 627.079 millones de pesos.
Las causas del fenómeno y los casos emblemáticos
El informe señala que las principales causas de estos elefantes blancos son fallas en la planeación, con estudios previos incompletos y errores de diseño; incumplimientos de contratistas e interventores; suspensiones reiteradas; y dificultades en el flujo de recursos, como retrasos en desembolsos e insuficiencia presupuestal. Entre los casos más emblemáticos se encuentra el Multicampus Universitario de Suba, cuya estructuración y estudios de factibilidad, a cargo de la FDN, se extenderán hasta diciembre de 2026, mientras que el inicio académico temporal se hará con infraestructura modular. El Ministerio de Educación reconoció que no existe contratación definitiva ni del ejecutor principal ni de interventoría. En la Universidad del Atlántico en Soledad, la inversión asciende a 47.000 millones de pesos, pero el avance físico reportado es de apenas el 8%, pese a que los recursos comprometidos superan los 44.000 millones de pesos. El representante Daniel Briceño denunció en un video que el avance real es mínimo.
En el sector salud, el Hospital San Juan de Dios es otro caso crítico: solo se ha entregado el edificio de Mantenimiento en diciembre de 2024, mientras que el Instituto Materno Infantil tenía restauración prevista para el primer trimestre de 2026, pero no se concluyó, y la Torre Central continúa en estudios y diseños. El presidente Petro llamó la atención a sus ministros en agosto de 2025 por el estancamiento. El costo anual de vincular a 1.686 trabajadores del Hospital, tras el Decreto 0685 del 2 de julio de 2026, se estima en al menos 200.000 millones de pesos anuales. En el Hospital Albert Schweitzer de Miraflores, el contrato inicial fue por 29.163 millones de pesos, con un anticipo del 30% (8.749 millones), y la Procuraduría ya abrió una investigación disciplinaria por presuntas irregularidades en la contratación. El proyecto de salud mental en Chocó recibió un giro de 10.640 millones de pesos en diciembre de 2022, registra un avance físico de aproximadamente el 40% y su entrega está prevista para diciembre de 2025, aunque el tiempo apremia.
Aeropuertos, vivienda y el debate político
En el ámbito del transporte, cuatro aeropuertos a cargo de Asaes (Bahía Solano, Magüí Payán, Cumaribo y La Primavera) comprometen recursos por 363.763 millones de pesos, de los cuales se ha desembolsado cerca del 60%. Los avances son dispares: Cumaribo lleva un 18,4%, La Primavera 15,3%, Bahía Solano 5,5% y Magüí Payán ni siquiera ha iniciado obras. Una investigación de Caracol Radio advierte sobre presuntos sobrecostos en estos proyectos. En cuanto a vivienda, la reconstrucción de Piojó, en el departamento del Atlántico, es un caso de gestión ineficiente: la UNGRD adquirió un lote por 1.200 millones de pesos, pero luego informó que no se ejecutará por estar alejado del casco urbano. La Contraloría calificó esta gestión como ineficiente.
El senador electo Luis Carlos Rúa, conocido como “El Elefante Blanco”, lanzó una contundente declaración: “Lo que pasa es que los elefantes blancos no son una coincidencia, son un modelo de negocio”. La frase resume la percepción de muchos sectores que ven en estas obras inconclusas un mecanismo para desviar recursos públicos. El informe de la Contraloría, que abarca un periodo de casi cuatro años, deja en evidencia que la estrategia “Salvando Obras” ha logrado recuperar algunas inversiones, pero el saldo sigue siendo abrumador: casi 2.000 proyectos paralizados o críticos, con más de 67 billones de pesos comprometidos que, en muchos casos, podrían perderse definitivamente si no se toman medidas urgentes.












