En dos operativos simultáneos desarrollados en los departamentos de Nariño y Putumayo, las autoridades colombianas asestaron un duro golpe a las finanzas del narcotráfico al desmantelar dos laboratorios de procesamiento de clorhidrato de cocaína. El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, informó el 11 de julio de 2026 que en la zona rural del municipio de Rosario, Nariño, fue inhabilitada una sofisticada infraestructura de producción que, según sus estimaciones, evitó que cerca de tres toneladas mensuales de la droga llegaran al comercio ilegal. En el procedimiento, ejecutado de manera conjunta con el Ejército Nacional, se incautaron 423 kilogramos de cocaína, 764 galones de cocaína en solución, 3.265 galones de insumos químicos líquidos y 726 kilogramos de insumos sólidos, generando pérdidas calculadas en 1.740 millones de pesos colombianos y evitando la distribución de más de 1,1 millones de dosis.
De manera paralela, exactamente una semana antes, el 4 de julio, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, había anunciado desde San Miguel, Putumayo, la localización y destrucción de otro laboratorio de procesamiento, esta vez perteneciente a disidencias de las Farc. Tropas del Ejército Nacional decomisaron 500 kilogramos de clorhidrato de cocaína, además de insumos químicos y equipos técnicos cuyo valor no fue precisado. Sánchez destacó que esta acción limita la capacidad de las disidencias para financiar el narcotráfico, adquirir armamento y sostener acciones terroristas, al tiempo que expresó su reconocimiento a los soldados por la contundencia de la operación.
Dos golpes estratégicos en el sur del país
Ambos operativos se desarrollaron en el sur de Colombia, una región que concentra buena parte de los cultivos y laboratorios de cocaína del país. En el caso de Rosario, las autoridades destacaron que el laboratorio contaba con una infraestructura especialmente sofisticada, lo que evidenció la capacidad logística de las organizaciones criminales que operan en el departamento de Nariño. La Policía Nacional, que reafirmó su compromiso con la lucha antidrogas, difundió la información a través de la cuenta oficial del general Rincón Zambrano en la red social X, donde señaló: «Impedimos que cerca de tres toneladas mensuales llegaran al comercio ilegal».
Por su parte, el laboratorio de San Miguel, Putumayo, estaba vinculado directamente a las disidencias de las Farc, una de las estructuras armadas ilegales con mayor presencia en la zona. El ministro Sánchez, quien también usó su perfil oficial en X para anunciar la operación, subrayó que estas acciones forman parte de la ofensiva estatal contra el narcotráfico y que continuarán atacando las finanzas del crimen organizado para proteger la seguridad y la tranquilidad de los colombianos. «El Estado somos todos… y los buenos somos más», enfatizó el funcionario.
«Esta acción limita la capacidad de las disidencias para financiar el narcotráfico, adquirir armamento y sostener acciones terroristas»
Pedro Arnulfo Sánchez, Ministro de Defensa
Las incautaciones en Rosario incluyeron 764 galones de cocaína en solución, lo que indica que parte del alcaloide aún no había completado su proceso de solidificación, mientras que en Putumayo el decomiso de 500 kilogramos de clorhidrato representa una afectación directa a las finanzas de las disidencias. Las autoridades confirmaron que las operaciones continúan en la región para localizar otros centros de producción, en el marco de una estrategia que busca desarticular las cadenas logísticas del narcotráfico y reducir su impacto en la seguridad del país.












