La Fundación Sueños y Huellas, una entidad sin ánimo de lucro que durante más de una década ha trabajado incansablemente por la niñez vulnerable en Medellín, fue víctima de un violento saqueo en su sede del barrio Prado, en el centro de la ciudad. Delincuentes ingresaron forzando y violentando la reja del techo durante la noche del viernes 3 de julio, llevándose equipos tecnológicos esenciales para su labor comunitaria, incluyendo una cámara profesional y varios computadores portátiles, además de causar graves daños en la infraestructura del lugar.
Un golpe a la labor solidaria de una década
La fundación, que en el último año ha atendido a aproximadamente 5.000 personas entre niños, adolescentes y familias, depende enteramente de donaciones y bazares solidarios al no contar con contratos estatales ni ingresos fijos. El hurto no solo representa una pérdida económica significativa, sino que afecta directamente el servicio comunitario de formación y acompañamiento que ofrecen. Lorena Vásquez López, fundadora de la entidad, expresó su consternación: «Hicieron daños en el techo, en nuestra cubierta, reventaron las rejas del techo de nuestro patio». La cámara profesional sustraída era utilizada para documentar y dar visibilidad a las actividades de la fundación, mientras que los computadores eran herramientas clave para el desarrollo de sus programas educativos.
«En horas de la noche sufrimos un hurto; fue violentada la reja del techo de la fundación y entraron a saquear la bodega. (…) cámara profesional que teníamos acá para las fotos y videos; algunos computadores portátiles que eran parte del equipo»
Óscar Linares Acevedo, vocero de la fundación
Un llamado a la comunidad ante la crisis
La fundadora enfatizó que el golpe va más allá de lo material, ya que afecta una labor que se realiza de forma completamente desinteresada y con gran esfuerzo. «No solo por lo que significa económicamente para nuestra fundación, sino porque la labor social que hacemos es completamente desinteresada. Somos una fundación que no contrata con el Gobierno, que no somos grandes y que todo lo que hacemos para nuestros niños y familia es con un gran esfuerzo», declaró Vásquez López. Ante esta difícil situación, la fundación ha iniciado una campaña para recuperar los elementos sustraídos y reparar los daños, haciendo un llamado directo a la solidaridad de la comunidad que conoce su trabajo. «Esto nos pone tristes porque nuestra razón de ser siempre ha sido ayudar a quienes más lo necesitan sin ánimo alguno de lucro. Sin embargo, sabemos que saldremos juntos de esto y por eso si quieres ayudarnos para comprar las cosas que se llevaron en el robo, puedes hacer tu aporte», agregó la fundadora.
«Debemos reparar todo esto y solamente acudiendo al favor de las personas que nos conocen y que saben el trabajo y la labor que hacemos, podemos hacer un cambio»
Lorena Vásquez López, fundadora
El incidente ha puesto nuevamente sobre la mesa la grave situación de inseguridad que afecta al barrio Prado. La fundadora pidió mayor acompañamiento de las autoridades ante lo que describieron como un problema grande en la zona: «Hoy queremos poner en conocimiento de toda la comunidad esta situación y que sepan que el tema de inseguridad es muy grande en el barrio Prado». A pesar del duro golpe, el equipo de la fundación continúa trabajando con las herramientas que les quedan y evalúa opciones para reconstruir y reponer lo perdido, decididos a mantener su compromiso con quienes más lo necesitan en Medellín.












