En un operativo conjunto entre autoridades colombianas y estadounidenses, fue desmantelada en Ibagué una red internacional de estafa migratoria que utilizaba inteligencia artificial para suplantar a funcionarios consulares de Estados Unidos. La organización criminal, que operaba desde tres inmuebles en la capital del Tolima, engañaba a víctimas de siete países prometiéndoles visas y permisos de residencia a cambio de dinero, mediante la alteración de rostros y voces en videollamadas con la técnica conocida como DeepFace.
Cinco personas fueron capturadas en flagrancia durante los allanamientos: Diana Murillo Vásquez, Johanna Murillo Vásquez, Jhon García, Sebastián Montealegre y María Cruz. Las diligencias se realizaron en tres inmuebles que funcionaban como centros clandestinos –dos de ellos identificados como call centers– y que aparentaban ser viviendas familiares. Todas las capturas fueron legalizadas ante un juez de control de garantías, y la Fiscalía imputó cargos por violación de datos personales, falsedad personal agravada por uso de inteligencia artificial, utilización ilícita de redes de comunicaciones, falsedad en documento privado, tráfico de moneda falsificada y tráfico de estupefacientes. Dos de los detenidos quedaron sujetos a medidas administrativas, sin imputación formal.
Cómo operaba la red criminal
Según explicó el director de la Dijín, general Elver Vicente Alfonso Sanabria, los estafadores empleaban la modalidad DeepFace para alterar sus rostros y acentos durante las videollamadas, logrando suplantar con alta fidelidad a funcionarios consulares y miembros de agencias gubernamentales estadounidenses. Para captar a sus víctimas, la red había diseñado y administraba más de cien perfiles falsos en distintas redes sociales, desde donde automatizaban mensajes y utilizaban chatbots para contactar a potenciales interesados. Además, diseñaban guiones personalizados para cada víctima y recurrían a la clonación de voz para hacer más creíble el engaño.
«Mediante la modalidad de DeepFace alteraban sus rostros y acentos durante las videollamadas, logrando suplantar con alta fidelidad a funcionarios consulares y miembros de agencias gubernamentales estadounidenses. Para captar a sus víctimas, la red criminal había diseñado y administraba más de 100 perfiles falsos en distintas redes sociales»
Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol (Dijín)
Evidencia incautada y alcance internacional
Durante los allanamientos, las autoridades incautaron 105 elementos probatorios, entre ellos 330.000 dólares falsos, 13 millones de pesos en efectivo, dos cheques falsificados del Bank of America por 430.000 dólares, 28 teléfonos celulares, cinco computadores, una tableta y una cámara de video. También fueron hallados nueve documentos gubernamentales falsos de Estados Unidos y 17 bloques de marihuana, con un peso total de 9.180 gramos. En los inmuebles se encontraron además guías con cuestionarios, libretas, banderas, escudos oficiales, una toga con insignias del Gobierno estadounidense y un uniforme falso de la agencia HSI (Homeland Security Investigations).
Las víctimas de esta red estaban distribuidas en al menos siete países: Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México y Perú. La operación fue liderada por la Dijín en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana –que aportó inteligencia para ubicar los call centers–, el Centro Americano Contra el Cibercrimen de Ameripol y la agencia HSI de Estados Unidos. Expertos del Centro Cibernético Policial lograron neutralizar el software de inteligencia artificial que utilizaba la organización para sus suplantaciones.












