En un operativo conjunto entre autoridades colombianas y estadounidenses, fue desmantelada en Ibagué una red internacional de estafa migratoria que utilizaba inteligencia artificial para suplantar funcionarios consulares y engañar a víctimas de al menos siete países. La organización criminal operaba desde dos call centers clandestinos ubicados dentro de viviendas con apariencia familiar, y estaba conformada por Diana Murillo Vásquez, Johanna Murillo Vásquez, Jhon García, Sebastián Montealegre y María Cruz, quienes fueron capturados en flagrancia durante tres allanamientos liderados por la Dijín, la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Centro Americano Contra el Cibercrimen de Ameripol y el HSI de Estados Unidos.
La red criminal había diseñado y administraba más de 100 perfiles falsos en distintas redes sociales para captar a sus víctimas, ofreciéndoles visas y permisos de residencia en Estados Unidos a cambio de dinero. Durante las videollamadas, los estafadores utilizaban la modalidad conocida como DeepFace, alterando sus rostros y acentos para suplantar con alta fidelidad a funcionarios consulares y miembros de agencias gubernamentales estadounidenses. Además, automatizaban mensajes, elaboraban guiones personalizados y empleaban chatbots y clonación de voz para perfeccionar el engaño. Las víctimas se encontraban en Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México y Perú.
Incautaciones y hallazgos en los allanamientos
Durante los operativos, las autoridades incautaron 105 elementos probatorios, entre los que se destacan más de 330.000 dólares falsos, 13 millones de pesos colombianos en efectivo, dos cheques falsificados del Bank of America por valor de 430.000 dólares, 28 teléfonos celulares, cinco computadores, una tableta, una cámara de video, nueve documentos gubernamentales falsos de Estados Unidos y 17 bloques de marihuana que sumaron 9.180 gramos. También fueron encontrados guías con cuestionarios, cinco libretas con información, banderas, escudos oficiales, una toga con insignias del Gobierno estadounidense y un uniforme falso de la agencia HSI. Los estupefacientes ampliaron las líneas de investigación del caso.
«Mediante la modalidad de DeepFace alteraban sus rostros y acentos durante las videollamadas, logrando suplantar con alta fidelidad a funcionarios consulares y miembros de agencias gubernamentales estadounidenses. Para captar a sus víctimas, la red criminal había diseñado y administraba más de 100 perfiles falsos en distintas redes sociales», afirmó el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol.
Coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol
La información de inteligencia proporcionada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana permitió ubicar los call centers clandestinos, y expertos del Centro Cibernético Policial neutralizaron el software de inteligencia artificial durante los allanamientos. Tres de los capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías que legalizó las capturas, mientras que dos recibieron medidas administrativas. Los cargos imputados incluyen violación de datos personales, falsedad personal agravada por uso de inteligencia artificial, utilización ilícita de redes de comunicaciones, falsedad en documento privado, tráfico de moneda falsificada y tráfico de estupefacientes. La operación representa un golpe significativo contra las redes de estafa migratoria que operan desde Colombia con alcance internacional.












