Una polémica laboral envuelve a la startup SaleADS luego de que Camilo Higuita, un exempleado de la compañía, denunciara públicamente que la empresa le otorgó un automóvil como premio de una rifa interna, pero dos meses y medio después fue despedido y le retiraron el vehículo. El caso, que ha generado indignación en redes sociales, expone una cláusula de permanencia de seis meses que, según el denunciante, se convirtió en una trampa que culminó con su salida repentina y la confiscación del bien que había ganado por azar.
Según relató Higuita, el concurso se desarrolló en tres fases y participaron 17 empleados, todos con la misma oportunidad de ganar un carro de la marca Changan. Afortunadamente para él, la suerte lo favoreció, pero la celebración duró poco. La empresa le presentó un documento para firmar después del sorteo, el cual condicionaba el traspaso definitivo del vehículo a que permaneciera en la compañía durante seis meses sin renunciar ni ser despedido. “Casualmente, dos meses y medio después a mí me echan, me quitan el carro porque ya venía con un contrato que yo mismo había firmado, obviamente por desconocimiento y por la inocencia de creer que todo iba a salir muy bien. Dos meses y medio después me echan y me dicen que el carro, que el carro uno lo obtiene por mérito”, declaró el exempleado, visiblemente afectado. Higuita cuestionó la intención real de la rifa al preguntar por qué se colocó esa cláusula de permanencia y señaló que más de la mitad de los participantes originales ya no laboran en SaleADS, y que sus salidas no fueron voluntarias sino por despido.
Jornadas laborales y promesas incumplidas
El denunciante también describió un entorno laboral extenuante. Afirmó que su horario habitual era de 9:00 de la mañana a 1:00 de la madrugada, de lunes a viernes, con la expectativa de trabajar también los fines de semana, todo bajo un contrato por prestación de servicios. Higuita asegura que la empresa justificó su despido con malas referencias profesionales que él considera incoherentes y que, tras su salida, el automóvil Changan está siendo puesto a la venta por la compañía. “Mi pregunta es: si realmente la intención era rifar el carro entre las 17 personas, ¿por qué colocar esa cláusula de permanencia? ¿Y por qué ya más de la mitad de las personas que estaban concursando por ese carro ya no están en la empresa? Y ojo, no fue porque renunciaron, fue porque los echaron”, expresó Higuita en una entrevista, evidenciando su frustración.
La situación se tornó aún más compleja para Higuita cuando la empresa lo expuso en redes sociales como el ganador del vehículo, lo que luego le generó problemas personales al tener que explicar a su familia que ya no lo tenía en su poder. “Me tocó dar explicaciones a mis papás, a mi pareja. Fue muy incómodo porque todo el mundo me felicitaba y después tenía que decir que ya no era mío”, comentó. Además, el exempleado mencionó presuntos incumplimientos con clientes, socios y otros trabajadores, así como promesas laborales no cumplidas a personas que se mudaron a Medellín para trabajar en la startup. SaleADS, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente sobre las acusaciones, mientras el caso sigue generando debate sobre las prácticas contractuales en las empresas emergentes del país.












