El presidente saliente Gustavo Petro lanzó una advertencia pública al presidente electo Abelardo de la Espriella a través de su cuenta de X, en la que le exige no modificar las reformas sociales aprobadas durante su mandato. «No toquen las reformas sociales en beneficio del pueblo aprobadas en el Congreso y hablamos», escribió Petro, en medio de la controversia generada por las declaraciones del abogado laboralista Charles Chapman, quien sugirió que el equipo de empalme del nuevo gobierno evaluaba la implementación de trabajo y cotización por horas aprovechando supuestas «ventanas» en la Ley 2466 de 2025, la reforma laboral. La reacción del mandatario saliente se produjo tras la difusión de una entrevista de Chapman con el medio Valora Analitik, en la que el exasesor afirmó que ya existía un esquema listo para ser revisado por el equipo de empalme, señalando que había oportunidades en la ley laboral para hacerlo mediante normas para independientes, microempresas y contratos especiales.
La Oficina de Comunicaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella salió al paso de la polémica y emitió un comunicado oficial en el que desmintió categóricamente que las declaraciones de Chapman representen la posición del nuevo gobierno. En el documento, se aclara que Chapman fue separado de sus funciones en el equipo oficial de empalme días antes de sus declaraciones, y se subraya que «las declaraciones atribuidas a Charles Chapman no representan, bajo ninguna circunstancia, la posición oficial del presidente electo, del Gobierno entrante ni del equipo oficial de empalme». La aclaración busca contener el malestar generado en sindicatos y centrales obreras, que rechazaron cualquier intento de modificar la reforma laboral aprobada en el Congreso.
La reforma laboral en el centro de la controversia
La Ley 2466 de 2025, una de las principales victorias legislativas del gobierno de Gustavo Petro, establece un conjunto de medidas orientadas a fortalecer los derechos de los trabajadores y promover el empleo formal. Entre sus disposiciones más relevantes se encuentra el aumento progresivo del recargo por trabajo dominical y festivo, que llegará al 100% en 2027, el inicio de la jornada nocturna a las 7:00 p. m., y la reducción gradual de la jornada laboral semanal hasta 42 horas sin disminución salarial. La ley también fortalece los contratos a término indefinido, establece nuevas reglas para trabajadores de plataformas digitales, limita la duración de los contratos a término fijo, mejora las condiciones para aprendices del Sena y protege la seguridad social de los trabajadores. Chapman, en su entrevista, afirmó que el Congreso dejó «ventanas» en la ley para desarrollar la figura de trabajo por horas mediante reglamentación, lo que Petro interpretó como una amenaza directa a las conquistas laborales alcanzadas. La advertencia del presidente saliente y la desautorización del gobierno entrante abren un nuevo frente de tensión en la transición presidencial, mientras los gremios obreros permanecen atentos a cualquier intento de modificar una ley que consideran fundamental para la protección de los trabajadores colombianos.
«No toquen las reformas sociales en beneficio del pueblo aprobadas en el Congreso y hablamos»
Gustavo Petro, presidente saliente
«Las declaraciones atribuidas a Charles Chapman no representan, bajo ninguna circunstancia, la posición oficial del presidente electo, del Gobierno entrante ni del equipo oficial de empalme»
Oficina de Comunicaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella
Las tensiones en la transición reflejan la profunda división política en torno a las reformas sociales impulsadas por el gobierno de Petro, que ahora deberán ser gestionadas por la administración entrante de Abelardo de la Espriella. Mientras el presidente saliente insiste en la intangibilidad de las leyes aprobadas, el nuevo gobierno enfrenta el desafío de equilibrar las promesas de cambio con la necesidad de mantener la estabilidad política y laboral. La polémica por el trabajo por horas, aunque desmentida oficialmente, deja en evidencia las fisuras que pueden surgir durante el proceso de empalme y la sensibilidad de un tema que moviliza a sectores clave de la sociedad colombiana.












