El Gobierno de Colombia, a través de los Ministerios de Transporte y Educación Nacional y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), expidió un decreto —pendiente aún de la firma del presidente de la República— que obliga a todas las instituciones educativas del país a incorporar la educación vial como un componente permanente dentro del currículo escolar. La medida, que modifica la reglamentación vigente de ambos sectores, busca que la prevención de siniestros viales comience desde la infancia, mucho antes de que una persona obtenga su licencia de conducción, y que los estudiantes aprendan a movilizarse entendiendo que cuidar la vida propia y la de los demás es parte fundamental de una cultura de movilidad responsable.
Bajo esta nueva normativa, cada colegio deberá realizar un diagnóstico de cómo se movilizan sus estudiantes, identificar los riesgos específicos del entorno escolar —tanto en zonas urbanas como rurales— y fortalecer sus Planes de Movilidad Escolar con acciones pedagógicas y preventivas. Las entidades nacionales y territoriales brindarán acompañamiento técnico, materiales pedagógicos, capacitación y herramientas para que los establecimientos educativos puedan diseñar estrategias adaptadas a su contexto. El decreto también incentiva el uso seguro de la bicicleta y otros medios de transporte alternativos como opciones sostenibles, consolidando un trabajo articulado entre el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Educación y la ANSV para desarrollar lineamientos, contenidos, programas de formación y mecanismos de seguimiento.
“La seguridad vial no empieza cuando una persona aprende a conducir; empieza desde la escuela. Con este decreto damos un paso histórico para formar generaciones que entiendan que movilizarse también es cuidar la vida propia y la de los demás. Educar para una movilidad segura es una de las herramientas más poderosas para prevenir la siniestralidad y construir un país más seguro.”
Mafe Rojas, ministra de Transporte
La iniciativa fue impulsada por el Ministerio de Transporte y ya surtió el proceso técnico y jurídico correspondiente, por lo que su entrada en vigencia oficial solo está a la espera de la rúbrica presidencial. Con esta modificación reglamentaria, Colombia busca dar un salto cualitativo en la prevención de siniestros viales, apostando a la formación de una cultura de movilidad responsable desde las aulas, un enfoque que hasta ahora no había sido formalizado en el sistema educativo nacional.










