Un joven colombiano de 26 años, identificado como Joan Sebastián Durán Guerrero, falleció tras recibir un disparo de un agente de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en la ciudad de Biddeford, estado de Maine, Estados Unidos. El hecho, ocurrido el lunes 13 de julio, ha generado una ola de indignación y protestas, mientras la familia del fallecido asegura que Durán contaba con sus documentos migratorios en regla, contradiciendo la versión inicial de las autoridades.
De acuerdo con la versión oficial, agentes de ICE intentaron detener el vehículo que conducía Durán como parte de un operativo de vigilancia migratoria. Sin embargo, el senador Angus King reveló que el colombiano no era el objetivo inicial del operativo, sino que los agentes buscaban a otra persona con una orden de deportación. Ante la huida del vehículo, un agente disparó contra Durán, causándole heridas de gravedad. Testigos presenciales, como Daniel Boucher, relataron que escucharon los disparos y luego vieron a los agentes sacar al joven del automóvil, mientras que cámaras de seguridad mostraron que el vehículo continuó desplazándose sin control tras el impacto de bala. El agente involucrado en el incidente fue puesto en licencia administrativa, mientras se desarrollan las investigaciones.
Los sueños truncados de un padre trabajador
Joan Sebastián Durán, oriundo de Bucaramanga, Santander, trabajaba en el aseo de una clínica veterinaria y como conductor de plataformas de entrega a domicilio para sostener a su esposa y a su hija de tres años de edad. Su padre, Omar Durán, visiblemente consternado, declaró a medios de comunicación que su hijo tenía todos los documentos en orden para residir y laborar legalmente en Estados Unidos. “Mi hijo tenía muchos sueños por cumplir. Era un joven trabajador que solo quería salir adelante”, expresó el padre, añadiendo que “él tenía mucha visión para salir adelante, muchos sueños por cumplir. Una persona muy joven. Mi hijo es un hijo maravilloso, no sé por qué le hicieron eso”.
En un intento por defender la memoria de su hijo, Omar Durán detalló que el joven cumplía con todos los requisitos migratorios exigidos. “Trabajaba por ellos, tenía sus documentos legales, tenía su permiso de trabajo. Tenía lo que requieren para poder trabajar; él se iba presentando allá como se lo pedían”, afirmó el padre, contrastando directamente con la versión de ICE, que sostiene que Durán era un extranjero en situación migratoria irregular con una orden definitiva de expulsión. La familia, sumida en el dolor, clama por justicia. “Estamos viviendo una situación muy difícil, un dolor muy grande”, manifestó Omar Durán.
«Él tenía mucha visión para salir adelante, muchos sueños por cumplir. Una persona muy joven. Mi hijo es un hijo maravilloso, no sé por qué le hicieron eso»
Omar Durán, padre de Joan Sebastián Durán Guerrero
Investigación y reacciones
El caso, que se convierte en el segundo registrado en pocas semanas de un migrante fallecido durante un operativo de ICE, es investigado por el FBI, la Fiscalía General de Maine y otras autoridades estatales y federales. La Embajada de Colombia en Estados Unidos solicitó explicaciones al Departamento de Seguridad Nacional y brinda acompañamiento consular a la familia afectada. Mientras tanto, la comunidad se ha movilizado con protestas en Biddeford y frente a la oficina de la senadora Susan Collins, exigiendo una investigación completa y transparente. El alcalde de Biddeford, Martin Grohman LaFountain, se sumó a los pedidos de esclarecimiento de los hechos, en un caso que ha reavivado el debate sobre las tácticas de los operativos migratorios en el país.












