En la recta final hacia la instalación del Congreso de la República para el periodo 2026-2030, que se llevará a cabo el lunes 20 de julio de 2026, el panorama político colombiano comienza a definirse con la conformación de las coaliciones de Gobierno y Oposición que acompañarán al presidente electo Abelardo de la Espriella. El mandatario, quien asumirá el poder 15 días después de la instalación legislativa, deberá consolidar mayorías sólidas en un Capitolio compuesto por 103 senadores y 188 representantes a la Cámara para impulsar su ambicioso paquete de reformas. De la Espriella, quien hizo campaña como un outsider al frente del movimiento Defensores de la Patria, enfrenta el desafío de tejer alianzas con las fuerzas políticas tradicionales que tanto criticó durante la contienda electoral.
La bancada oficialista ya cuenta con varios apoyos confirmados que suman un número significativo de curules. El Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, aportará la mayor cantidad de congresistas, seguido por el Partido de la U, dirigido por el exregistrador Alexander Vega y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, que suma 24 legisladores. Así mismo, Cambio Radical, bajo la influencia de la casa política Char, se ha alineado con 12 congresistas, mientras que el movimiento Creemos de Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, contribuye con dos curules, al igual que Salvación Nacional, que ya acompañaba a De la Espriella desde la campaña, con cinco representantes. No obstante, algunas colectividades muestran divisiones internas, como el Partido de la U, donde no todos los miembros respaldan de manera unánime el ingreso formal a la coalición.
La oposición se organiza y los indecisos definen su rumbo
Frente al bloque de gobierno, la oposición liderada por el Pacto Histórico se consolida con una fuerza de 69 congresistas en total, compuestos por 26 senadores y 43 representantes. Iván Cepeda, excandidato presidencial y líder de la oposición, ocupará un escaño directo en el Senado gracias al Estatuto de la Oposición, reservado al segundo lugar en la elección presidencial que perdió frente a De la Espriella el 21 de junio de 2026 por un margen estrecho. La prioridad de esta bancada será blindar las reformas sociales, agrarias y de pensiones heredadas del gobierno saliente de Gustavo Petro, en lo que se perfila como una férrea resistencia legislativa.
Varios partidos aún no han definido su posición política, lo que mantiene en vilo la conformación final de las mayorías. El Partido Conservador, con 10 senadores y 20 representantes, suma 30 curules que probablemente se inclinarán hacia el oficialismo, mientras que el Partido Liberal, con 13 senadores y 29 representantes para un total de 42 congresistas, también se perfila como un aliado potencial. En un escenario más incierto se encuentran movimientos como Mira, ASI y Nuevo Liberalismo, que no han manifestado su postura. Otras fuerzas políticas, como En Marcha, Dignidad y Compromiso, y Mais, se inclinan hacia la oposición o la independencia crítica, mientras que sectores de la Alianza Verde y algunos independientes de centroizquierda también se alinean contra el gobierno entrante.
«El presidente electo Abelardo de la Espriella deberá navegar con habilidad entre los partidos que lo apoyaron en la campaña y aquellos que, pese a sus críticas, pueden ser claves para gobernar»
Análisis de contexto político, La Veintitrés Manizales
El proceso de definición de coaliciones transcurre en medio de declaraciones públicas de los partidos mientras se acerca la fecha límite del 20 de julio, cuando el nuevo Congreso deberá estar listo para iniciar sus funciones. De la Espriella, que construyó su campaña rechazando el apoyo de los partidos tradicionales a los que calificó como «los de siempre», ahora depende de esos mismos sectores para construir las mayorías necesarias que le permitan gobernar con gobernabilidad. Las próximas dos semanas serán decisivas para que el nuevo presidente confirme si logra mantener su esencia de outsider mientras consolida un bloque de gobierno que le permita avanzar con su agenda legislativa desde el primer día de su mandato.












