Un total de 15 homicidios se registraron en Cali durante el puente festivo que comprendió el sábado hasta el lunes, según el último reporte de las autoridades. De estos, 14 fueron perpetrados con armas de fuego y uno con arma blanca, elevando la cifra acumulada de homicidios en el año a 561 casos al corte del 14 de julio de 2026. La mayoría de los hechos estarían vinculados a disputas entre estructuras delincuenciales por el control del microtráfico, de acuerdo con las primeras hipótesis de las autoridades, que mantienen una alerta constante por la violencia que azota a la capital vallecaucana.
Uno de los casos que más impacto ha generado es el asesinato de Ciro David Paz Banguero, un abogado de 31 años que se desempeñaba como funcionario de la Agencia Nacional de Tierras y era hijo del exalcalde de Guachené, Francisco José Paz Zapata. Paz Banguero fue ultimado mientras se encontraba en una fiesta en el barrio 12 de Octubre, en el oriente de Cali. Las autoridades investigan los móviles del crimen y su posible relación con las dinámicas criminales del sector, sin descartar ninguna hipótesis.
Alerta por la violencia que instrumentaliza a los jóvenes
La personería distrital de Cali se pronunció frente a la ola de homicidios. Gerardo Mendoza, personero distrital, calificó la situación como alarmante y condenable, y señaló que “una vez más se comprueba que la juventud está siendo la población más vulnerable frente a este tipo de violencias”. Mendoza agregó que “Cali está viviendo los efectos colaterales de las economías ilegales y la criminalidad continúa instrumentalizando a nuestros jóvenes”, en un llamado a reforzar las estrategias de prevención y contención.
«Es alarmante y condenable la cifra de homicidios que se está presentando en Cali. Una vez más se comprueba que la juventud está siendo la población más vulnerable frente a este tipo de violencias»
Gerardo Mendoza, personero distrital de Cali
Desde el Concejo de Cali también se alzaron voces de preocupación. El concejal Roberto Ortiz advirtió que “Cali necesita más inversión en seguridad. Ya superamos los 560 homicidios este año y, de mantenerse esta tendencia, podríamos cerrar nuevamente con más de mil casos”. Ortiz pidió que la seguridad sea prioridad del próximo Gobierno para garantizar la tranquilidad ciudadana. La proyección, según los análisis de las autoridades, indica que de no revertirse el comportamiento de la violencia, el año podría terminar con más de 1.000 homicidios, una cifra que encendería todas las alarmas.
En el plano nacional, el presidente electo Abelardo de la Espriella ha propuesto la creación de un Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana, iniciativa que ha recibido respaldo de diversos sectores políticos como una herramienta para contener la violencia en ciudades como Cali. Mientras tanto, la personería y los organismos de control insisten en que la inversión social y la lucha frontal contra las economías ilegales deben ser ejes centrales de la política pública para evitar que los jóvenes sigan siendo las principales víctimas de esta ola criminal.












