Un ataque armado perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra la subestación de Policía del corregimiento de Betoyes, en el municipio de Tame, Arauca, dejó un saldo trágico de tres personas fallecidas y diez heridas la tarde del 14 de julio. El hecho, que según las autoridades no se presentaba en la región desde la década de 1990, ocurrió en medio de una jornada en la que la comunidad realizaba actividades solidarias tras una avalancha de los ríos Lopeño y Tame. La subestación, que quedó destruida en un 70%, era considerada de alto riesgo y el alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos, había solicitado mayor protección de manera reiterada.
Dos patrulleros de la Policía Nacional, identificados como Adrián Stiven Riascos Valencia y Omar Alexander España Vásquez, junto con una civil, perdieron la vida en el ataque. Nueve policías resultaron heridos, así como un soldado profesional. El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, lamentó profundamente lo ocurrido y activó operativos especiales con unidades de inteligencia para dar con los responsables. “¡Luto! La vida de nuestros patrulleros fue arrebatada por criminales”, expresó el alto oficial en un mensaje de rechazo al ataque.
Reacción de las autoridades
El general Rincón Zambrano calificó el asalto como un acto criminal sin justificación y aseguró que la institución no descansará hasta capturar a los culpables. “Rechazo este acto con total contundencia; la vida de mis policías, soldados y de todos los colombianos se respeta; no existe justificación alguna para sembrar terror y dolor”, afirmó. Por su parte, el alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos, describió la gravedad de lo sucedido y recordó que desde la década de 1990 no se veían ataques de esta magnitud contra estaciones de Policía en la zona. “La estación de policía quedó destruida en un 70%”, detalló el mandatario local, quien también señaló que los uniformados destacados en Betoyes vivían en condiciones de extrema vulnerabilidad. “Siempre lo dije, que era como la cárcel de la policía, porque estos jóvenes que llevan allá están más preocupados por su propia seguridad que por cumplir su función”, lamentó en declaraciones a medios regionales.
“Del año 90 no se había visto estos ataques a estas estaciones de policía y vuelve a ocurrir la tarde de ayer”.
Miguel Ángel Bastos, alcalde de Tame
El ataque golpea a una región que padece la presencia histórica de grupos armados ilegales, especialmente el ELN, que mantiene una fuerte influencia en Arauca. El alcalde Bastos hizo un llamado a reducir los discursos de confrontación entre los actores armados y las autoridades, al tiempo que pidió una respuesta contundente del Estado para proteger a la población civil y a los uniformados que arriesgan su vida en zonas apartadas. La Policía Nacional confirmó que los operativos de inteligencia ya están en marcha para capturar a los responsables del asalto, mientras la comunidad de Betoyes intenta retomar la normalidad tras la violencia que irrumpió en medio de una jornada solidaria.












