El máximo cabecilla de la organización criminal Los Costeños, Jorge Eliécer Díaz Collazos, más conocido como alias Castor, solicitó formalmente al presidente electo de la República, Abelardo de la Espriella, la instalación de una mesa de diálogo para iniciar un proceso de sometimiento a la justicia. La carta, fechada el 14 de julio y dirigida también al designado ministro de Justicia, Iván Alfonso Cancino González, argumenta que la estructura califica para acogerse a la Ley 2272 de 2022, que creó la categoría de Estructuras Armadas Organizadas de Crimen de Alto Impacto. La solicitud se produce tras el cierre del proceso de paz urbana que se adelantaba en Barranquilla y en medio del ultimátum lanzado por el presidente electo, quien ha dado un mes de plazo a las organizaciones criminales para demostrar su voluntad de sometimiento a la justicia ordinaria, a partir del inicio de su mandato el próximo 7 de agosto.
En la misiva, alias Castor asegura que ha cumplido con creces los compromisos adquiridos previamente y señala que la organización está dispuesta a desmovilizar a unos 2.000 integrantes. Como muestra de buena fe, afirma que ya se han entregado voluntariamente 60 armas a la Fiscalía General de la Nación y que, gracias a su colaboración, se han esclarecido 140 homicidios. El cabecilla, quien fue condenado a 26 años de prisión tras un preacuerdo con la Fiscalía, aceptó haber cometido 95 homicidios y otros ataques armados entre 2014 y 2024 en la región Caribe, especialmente en el departamento del Atlántico y el área metropolitana de Barranquilla.
Un contexto de presión y desarticulación
La petición de Los Costeños llega días después de que el Gobierno saliente suspendiera, el pasado 8 de julio, la instalación del denominado Espacio de Conversación Socio Jurídico para esta estructura, dejando claro que la única vía viable es el sometimiento ante la justicia penal ordinaria. Asimismo, rivales de Los Costeños, como los cabecillas de Los Pepes, Digno José Palomino y Aldair Montenegro, también manifestaron su intención de someterse a la justicia, lo que evidencia un escenario de presión sobre las organizaciones criminales de la Costa Caribe.
«He cumplido con creces»
Alias Castor, cabecilla de Los Costeños
En su carta, alias Castor afirma haber promovido ceses al fuego, la suspensión de extorsiones, la eliminación de fronteras invisibles y haber instruido a sus hombres para evitar ataques contra la Fuerza Pública en sus zonas de control. También asegura haber colaborado para reducir enfrentamientos armados entre estructuras criminales de Barranquilla y Bucaramanga. Ahora, la decisión está en manos del presidente electo y su equipo de Justicia, quienes deberán evaluar si esta solicitud encaja en la política de sometimiento sin negociaciones políticas que ha anunciado De la Espriella. El reloj corre: el ultimátum de un mes vence a principios de septiembre, y la región Caribe espera señales claras sobre el futuro del desmantelamiento de una de las organizaciones más violentas del país.












