La declaración de renta de personas naturales en Colombia para el año gravable 2025 ofrece múltiples herramientas legales para reducir el impuesto, pero la mayoría de los contribuyentes las desaprovecha por desconocimiento o falta de planeación. Así lo advierten expertos como Lisandro Junco, exdirector de la Dian; Andrés Felipe Tovar, docente de Contaduría Pública de UCompensar; Carlos Huertas, CFO de Siigo Latam; y Simón González, COO de Tributi. Los beneficios disponibles —deducciones, rentas exentas e ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional— tienen reglas y límites propios que, si se aplican correctamente, pueden significar un ahorro tributario considerable. Sin embargo, la falta de costumbre de solicitar factura electrónica a nombre propio, la confusión entre aportes obligatorios y voluntarios a pensión, y la ausencia de una organización financiera durante el año son las principales barreras que impiden que las personas aprovechen este menú de alivios.
El tope general para el conjunto de rentas exentas y deducciones es del 40% de la renta líquida del contribuyente, con un máximo de 1.340 UVT al año, que para 2025 equivalen a 66.730.660 pesos. Este límite puede agotarse rápidamente con beneficios de uso común, como la renta exenta laboral del 25% de los ingresos laborales, las deducciones por dependientes o los pagos de medicina prepagada. Simón González advierte que cuando una persona alcanza ese tope, hacer aportes adicionales a cuentas AFC o pensiones voluntarias puede no generar un ahorro tributario adicional, aunque sí puede seguir siendo útil como herramienta de ahorro o planeación financiera. Por eso, los expertos insisten en que la clave está en la planeación inteligente de las finanzas personales y no en pensar que el sistema tributario colombiano es simplemente progresivo.
Los beneficios menos aprovechados
Entre los mecanismos más desconocidos se encuentra la deducción por factura electrónica, que permite descontar el 1% del valor de las compras. Andrés Felipe Tovar explica que muchos contribuyentes no piden que les emitan la factura a su nombre, y en la tirilla del documento electrónico aparece un titular genérico llamado “consumidor final”, con lo cual desaprovechan la oportunidad de descontar. Otro beneficio que se rezaga, según Carlos Huertas, son los aportes voluntarios a pensión: aunque parecen algo muy utilizado, en la práctica exigen más conocimiento y mucha gente no los diferencia de los aportes obligatorios que le descuentan del salario. El límite para estos aportes es del 30% de los ingresos laborales, con un máximo de 3.800 UVT (cerca de 189 millones de pesos). Las cuentas AFC, destinadas a compra de vivienda, hipotecas o leasing habitacional, comparten el mismo tope de 3.800 UVT, pero están sujetas al límite general de 1.340 UVT.
La deducción por dependientes permite restar hasta 32 UVT mensuales por cada persona a cargo, con un máximo de cuatro dependientes. Además, los trabajadores pueden sumar 72 UVT adicionales por cada uno. Los dependientes pueden ser hijos, cónyuge o compañero permanente, padres, hermanos e incluso parientes de crianza. Los pagos de medicina prepagada y otros planes de salud privados también son deducibles: hasta 16 UVT mensuales por persona protegida, lo que en 2025 equivale a unos 796.000 pesos al mes y subirá a 838.000 pesos en 2026.
“La mayoría de las personas no usan todo este menú que existe porque piensan que el sistema tributario colombiano es un sistema donde a mayor ingreso, mayor tarifa y punto. Pero aquí hay que hacer una planeación inteligente de las finanzas personales”.
Lisandro Junco, exdirector de la Dian
Un caso particular son las inversiones en energía no convencional, que permiten una deducción de hasta el 50% del valor invertido, con un plazo de hasta 15 años. Sin embargo, Simón González señala que este beneficio se usa menos porque no aplica para todos los contribuyentes, requiere una inversión inicial importante, exige certificaciones de la Upme y suele necesitar más acompañamiento técnico y tributario para aplicarlo correctamente. En contraste, la renta exenta laboral del 25% es el alivio más utilizado, pero justamente por eso tiende a agotar el tope general, dejando sin efecto otros mecanismos.
Los expertos recomiendan que los contribuyentes organicen durante todo el año los soportes de facturación electrónica, los certificados de aportes voluntarios a pensión y AFC, los pagos de medicina prepagada y los documentos que acrediten dependientes. De lo contrario, la falta de planeación financiera y el desconocimiento del Estatuto Tributario colombiano hacen que muchos terminen pagando más de lo necesario. La declaración de renta no es solo un trámite, sino una oportunidad para aplicar un menú de alivios que, bien usado, puede reducir significativamente la carga impositiva.












