Colombiano de Bucaramanga muere por disparo de ICE en Maine sin ser el objetivo

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El colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, fue asesinado a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos durante un operativo migratorio realizado en la mañana del lunes 13 de julio de 2026 en la ciudad de Biddeford, Maine. Según confirmó el senador Angus King, quien intervino en la investigación, Durán no era el objetivo del operativo, sino que los agentes buscaban a otro migrante con orden de deportación. La víctima circulaba en un vehículo cuando los agentes lo interceptaron y, pese a que versiones oficiales del ICE afirmaron que el conductor intentó usar el auto como arma, videos de seguridad y testimonios de residentes contradicen esa versión, mostrando que el vehículo se desplazaba lentamente y que un agente intentó abrir la puerta del conductor segundos antes de los disparos. Durán murió en el hospital horas después del incidente.

Las imágenes de cámaras de seguridad y grabaciones de vecinos han generado una fuerte controversia, ya que muestran una dinámica muy distinta a la relatada por las autoridades migratorias. En los videos se observa al automóvil de Durán avanzando a baja velocidad y a un agente forcejeando con la manija de la puerta del conductor justo antes de que se escuchen las detonaciones. El senador Angus King, en declaraciones a medios locales, confirmó que el colombiano no era el objetivo del operativo, lo que ha agravado la percepción de un uso excesivo de la fuerza. La investigación está a cargo de la Policía de Maine, el Departamento de Seguridad Pública y el FBI, mientras la comunidad migrante en Biddeford vive con temor a represalias y algunos consideran mudarse.

Un joven trabajador que buscaba un futuro mejor

Joan Sebastián Durán Guerrero creció en Bucaramanga, donde prestó servicio militar en el Batallón Guardia Presidencial durante el gobierno de Iván Duque. Hace tres años emigró a Estados Unidos junto a su esposa y su hija recién nacida, estableciéndose en Maine. Sostenía dos empleos simultáneos para mantener a su familia, principalmente trabajando en entregas a domicilio a través de la plataforma Uber Eats, oficio que solía realizar acompañado de su pequeña hija. Su amiga en Maine, Isabel Paredes, lo describió como un hombre responsable y dedicado, para quien su hija era su mayor orgullo y alegría. «Tener a su esposa aquí con él le daba tranquilidad, le ayudaba a seguir esforzándose y a mostrar el respeto que siempre tuvo», expresó Paredes, quien señaló que muchos amigos de Durán evitan hablar en público por miedo a convertirse en blancos de las autoridades migratorias.

En Colombia, la comunidad del barrio La Victoria en Bucaramanga realizó una velatón la noche del martes 14 de julio, convocada a través de redes sociales, con velas blancas y oraciones para rendir homenaje a Durán. Nayibe Ayala, vecina de la familia, lo recordó como «responsable, humilde y entregado a los suyos». La familia lanzó una campaña de recaudación para la repatriación del cuerpo, que en las primeras horas superó los 100.000 dólares y al corte del 15 de julio, cerca de las 10:48 de la mañana, rozaba los 360.000 dólares, con aproximadamente 1.800 donaciones.

«Responsable, humilde y entregado a los suyos»

Nayibe Ayala, vecina de la familia en Bucaramanga

«Su hija era su orgullo y alegría»

Isabel Paredes, amiga en Maine, sobre Durán

El caso ha generado conmoción tanto en Estados Unidos como en Colombia, donde la embajada colombiana ya ha solicitado información oficial sobre los hechos. Mientras la investigación avanza, la comunidad migrante en Biddeford permanece en alerta, temiendo que el miedo a represalias silencie a quienes fueron testigos del fatídico operativo que terminó con la vida de un joven padre que solo buscaba un futuro mejor para su familia.

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