El primer vagón de los 13 nuevos trenes que renovarán la flota del Metro de Medellín ya se encuentra en territorio colombiano, marcando un hito en el proyecto de ampliación que promete transformar la movilidad en el Valle de Aburrá a partir de 2027. La estructura, procedente de la planta de fabricación en Huehuetoca, México, arribó recientemente a los talleres de Bello, donde de inmediato comenzó su proceso de ensamblaje local. Así lo confirmó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien a través de su cuenta en la red social X celebró que «ya llegó al país», añadiendo que con esta iniciativa se busca ofrecer «más espacio y mejores viajes» para los usuarios, con la meta de «llevar a Medellín a otro nivel».
Este primer arribo, que corresponde a la “caja” o estructura principal donde viajarán los pasajeros y se soportarán los sistemas del coche, representa el inicio de una nueva fase para el Metro. El gerente de la entidad, Tomás Elejalde, explicó que la llegada de esta estructura «marca el comienzo de una nueva etapa enfocada en la transferencia de conocimiento y el fortalecimiento de la capacidad industrial instalada en los talleres de Bello». La pieza llegó en un recorrido marítimo desde México hasta Colombia, y ahora, en el taller antioqueño, los técnicos locales iniciarán su integración. Paralelamente, en México se ensambla un tren prototipo completo para validar que todos los estándares técnicos se cumplan a cabalidad, permitiendo identificar y corregir cualquier ajuste necesario antes de que las otras 12 unidades entren en producción en serie en territorio colombiano.
Una inversión millonaria para reducir tiempos de espera
El proyecto de ampliación, que representa una inversión superior a los 515.000 millones de pesos, es posible gracias al aporte conjunto del Distrito de Medellín, la Gobernación de Antioquia y el propio Metro. El objetivo central es incrementar en un 20% la capacidad de transporte del sistema, un alivio significativo para los miles de usuarios que a diario enfrentan congestiones en estaciones y plataformas. Con la incorporación de los 13 nuevos trenes, compuestos por tres vagones cada uno para un total de 39 coches, los intervalos de paso se reducirán drásticamente: de los actuales tres minutos a tan solo dos minutos con veinte segundos. Esto se traducirá en una mayor frecuencia del servicio, menor tiempo de espera para los pasajeros y una experiencia de viaje más fluida.
Para recibir y ensamblar los nuevos componentes, el Metro de Medellín adecuó sus instalaciones en el municipio de Bello, incluyendo un almacén temporal de 1.500 metros cuadrados diseñado exclusivamente para custodiar las piezas. Un aspecto destacado de esta modernización es la participación activa de la industria colombiana, que estará a cargo del suministro de diversos elementos clave. Empresas locales proveerán vidrios de seguridad, sistemas eléctricos y de control, piezas de caucho y componentes interiores, lo que demuestra un fuerte compromiso con el fortalecimiento del tejido productivo nacional y la transferencia de tecnología al país.












