El Ministerio del Interior, a través de su Dirección de Asuntos Religiosos, rechazó de manera categórica los hechos de acoso religioso ocurridos el pasado viernes 10 de julio de 2026 en la entrada del Colegio Instituto Técnico Rodrigo de Triana – IED, ubicado en el barrio Patio Bonito, localidad de Kennedy, en el suroccidente de Bogotá. Un grupo autodenominado “Soldados de Cristo” abordó físicamente a estudiantes menores de edad, entregó panfletos doctrinarios y agredió verbalmente a los docentes que intervinieron para proteger a los niños. El caso, que se viralizó en redes sociales durante el fin de semana del 11 y 12 de julio, fue denunciado inicialmente por el portal Colombia Oscura y llevó a que la Secretaría de Educación de Bogotá activara protocolos de protección y anunciara una investigación.
Según el relato de los docentes que presenciaron los hechos, varias personas vestidas con prendas de apariencia militar, una de ellas portando un niño en brazos, se ubicaron en la reja del colegio y comenzaron a retener a los estudiantes para “orar” sobre ellos, tocándolos e impidiéndoles el paso. Los adultos entregaban panfletos identificados con el nombre “Cristo Vive” y el NIT 901.756.495.2, cuyo contenido señalaba conductas como la homosexualidad, el consumo de alcohol y drogas, la rebeldía y la prostitución, e invitaban a un “diplomado celestial”. Un docente que grabó la escena con su celular enfrentó a una mujer del grupo, exigiéndole: “Prohibido volver a abordar a un menor de edad, tocarlo, cerrarle el paso, y que vaya con usted, no que lo obliguen, no se lo impida”. La respuesta del agresor, según la grabación, fue: “Grabe, grabe, grabe… Para que entienda lo que es el poder de Dios. A ver cuánto le va a quedar”.
Reacción institucional y fundamentos legales
En un comunicado oficial emitido el lunes 13 de julio, el Ministerio del Interior recordó que la Constitución Política protege el derecho de los padres a determinar la educación moral y religiosa de sus hijos, y que la Ley 133 de 1994 reconoce la libertad de difundir creencias religiosas, pero con límites claros cuando se trata de la libertad de conciencia y la protección de la niñez. La cartera ministerial exhortó al grupo “Soldados de Cristo” a revisar sus métodos para evitar incurrir en conductas delictivas o violaciones a derechos fundamentales, y subrayó que ninguna persona puede hacer proselitismo con menores en el entorno escolar sin el consentimiento de sus padres o tutores. La Secretaría de Educación de Bogotá, por su parte, confirmó que programó una visita al colegio para recoger testimonios y activó los protocolos de protección para estudiantes y docentes.
“No cuestiono la fe de nadie. La fe, cuando nace del amor, dignifica. Lo preocupante es cuando se convierte en un argumento para desconocer las normas, negar la dignidad del otro o justificar la intolerancia”.
Docente del Colegio Rodrigo de Triana – IED, en testimonio publicado en Instagram
En su testimonio, otro docente describió la escena con crudeza: “Hoy comprobé que el odio rara vez llega gritando. Primero se disfraza de verdad absoluta, de misión divina o de deber moral. Después busca a quién señalar”. Y añadió: “Cuando les recordamos que la escuela tiene la obligación de proteger a las niñas, niños y adolescentes y que nadie puede hacer proselitismo con menores en el entorno escolar, la respuesta no fue el diálogo, sino los insultos, los gritos y las descalificaciones contra los docentes y la educación pública”. El Ministerio del Interior, en su pronunciamiento, enfatizó que la difusión de doctrinas religiosas no puede vulnerar los derechos de los menores de edad, y que el abordaje físico sin consentimiento constituye una falta grave que podría ser tipificada como acoso. El caso quedó bajo la lupa de las autoridades educativas y religiosas de la capital, mientras la comunidad educativa del Rodrigo de Triana exige garantías para que hechos como estos no se repitan en las puertas de las escuelas.










