Colgas anunció una ambiciosa ampliación de su infraestructura de almacenamiento y manejo de gas licuado de petróleo (GLP) en el puerto de Okianus Terminals, en Cartagena, con una inversión de 25 millones de dólares durante 2025 que elevará la capacidad mensual de 21.000 a 32.000 toneladas, un incremento superior al 50%. La decisión responde a las proyecciones que advierten sobre un posible déficit de gas natural en Colombia de hasta el 39% de la demanda nacional para 2026, agravado por el eventual fenómeno de El Niño 2026-2027, que reduciría la generación hidroeléctrica y dispararía el consumo de plantas térmicas.
Didier Builes, gerente general de Colgas, explicó que el GLP se posiciona como un sustituto técnico directo del gas natural en procesos térmicos, con alto poder calorífico y baja combustión de emisiones, sin requerir conexión a gasoducto. La ampliación forma parte de un plan integral de inversiones que, en total, asciende a aproximadamente 60 millones de dólares (unos 236.000 millones de pesos). Además de la expansión portuaria, Colgas ha incursionado en soluciones de autogeneración solar fotovoltaica, con una unidad que generó 14.926 MWh en 2025 y espera incrementar su capacidad instalada en un 50% durante este mismo año.
Una alternativa ante la crisis energética
El contexto energético colombiano enfrenta riesgos significativos. El fenómeno de El Niño previsto para 2026-2027 podría reducir drásticamente la disponibilidad de agua para las hidroeléctricas, lo que aumentaría la dependencia de plantas térmicas que utilizan gas natural como respaldo. Ante este escenario, Builes destacó que el GLP puede almacenarse y transportarse en cilindros o tanques estacionarios, facilitando la distribución incluso en zonas sin infraestructura de gasoductos. “En un contexto de menor disponibilidad de gas natural y de un eventual fenómeno de El Niño, la combinación de GLP para procesos térmicos y energía solar para el consumo eléctrico ofrece a la industria una mayor diversificación de sus fuentes de abastecimiento y reduce su exposición a los riesgos del sistema energético”, afirmó el ejecutivo.
“El GLP es un sustituto técnico directo del gas natural en procesos térmicos, con alto poder calorífico y combustión baja en emisiones, sin necesidad de conexión a gasoducto. Hemos evolucionado a socios de eficiencia energética de la industria: la acompañamos con asesoría especializada e incluso combinando GLP con soluciones solares”.
Didier Builes, gerente general de Colgas
La compañía proyecta ampliar su cobertura en el segmento industrial durante 2026, atendiendo a empresas que buscan reducir su dependencia del gas natural y, al mismo tiempo, cumplir con compromisos de reducción de emisiones exigidos por clientes e inversionistas. Builes subrayó que el GLP puede reemplazar al gas natural en procesos industriales sin grandes modificaciones operativas, y además reducir la necesidad de combustibles más contaminantes como diésel, carbón o fuel oil. Con esta inversión en Cartagena, Colgas busca consolidarse como un aliado estratégico para la industria colombiana en un momento de incertidumbre energética.










