En medio del debate nacional sobre la efectividad de la política de Paz Total, el exdirector del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, ha publicado en su cuenta de X un análisis que compara las cifras de muertes de miembros de la fuerza pública durante los gobiernos de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos, Iván Duque y Gustavo Petro. Según los datos oficiales del Ministerio de Defensa y la Policía Nacional, la administración de Gustavo Petro registra la menor cantidad de uniformados fallecidos en comparación con sus antecesores, una tendencia que Bolívar atribuye directamente al enfoque de diálogo y negociación con grupos armados.
Las cifras presentadas por el exfuncionario indican que en el gobierno de Juan Manuel Santos murieron más de 2.300 uniformados, mientras que en el de Iván Duque hubo una “tregua forzada” de aproximadamente un año debido a la pandemia de covid-19, lo que habría influido en sus estadísticas. Bolívar destacó que las administraciones de Uribe y Santos abarcaron dos mandatos de ocho años cada uno, lo que incrementa sus números totales. Sin embargo, el dato clave es que, según el análisis, durante el gobierno de Petro la tasa de muertes de militares y policías cayó a la mitad respecto a administraciones anteriores.
“Ahora que la derecha llega a desbaratar el Acuerdo de Paz toca revisar cifras. Es verdad que ni Pastrana, ni Uribe, ni Santos, ni Duque ni Petro pudieron derrotar a los grupos armados pero hay una diferencia. Cuando se intenta con guerra han muerto miles de militares. Cuando se intenta con diálogo la tasa de militares muertos cae a la mitad”.
Gustavo Bolívar, exdirector del DPS
En un tono irónico, Bolívar añadió que “los soldados y los policías no son hijos de senadores, ministros o empresarios. ‘Es gentecita del pueblo’. ‘Dos mil o tres mil más no son importantes’”, en clara referencia a lo que considera una falta de sensibilidad por parte de sectores políticos que critican la Paz Total. Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, ofreció una perspectiva distinta al reconocer que en los últimos cuatro años han sido asesinados 400 militares y policías, y 1.600 más han resultado heridos. En entrevista con Eva Rey, Sánchez afirmó que “ellos no estaban jugando fútbol en un parque infantil, estaban operando, estaban combatiendo”, al tiempo que cuestionó por qué, pese a las capturas y neutralizaciones, no se ha solucionado el problema de fondo.
El ministro también admitió que la política de paz ha tenido “muchísimas debilidades” y que la solución requiere una mirada integral que combine tanto el uso de la fuerza como la desmovilización de actores ilegales. Esto cobra relevancia en un contexto donde actualmente el gobierno no tiene ningún cese al fuego vigente con los grupos armados, lo que pone a prueba la continuidad de la estrategia de diálogo impulsada por la Casa de Nariño. La discusión sobre las cifras y los enfoques de seguridad sigue abierta, mientras el país evalúa los resultados de una política que busca reducir la violencia sin renunciar a la negociación.












