El acordeonero y compositor Rolando Ochoa, integrante de la agrupación Los hijos de los grandes, reveló en una reciente entrevista los escalofriantes detalles del secuestro que padeció durante 18 días en el año 2000 junto al cantante Diomedes Dionisio Díaz, cuando ambos iniciaban su carrera musical. El vehículo en el que viajaban fue interceptado por dos hombres armados y encapuchados en la vía hacia Palocabildo, Tolima, cuando se dirigían a un concierto programado para celebrar el Día de la Madre. Los secuestradores, que preguntaron inicialmente por los acordeones, mantuvieron a los músicos cautivos en zona montañosa durante más de dos semanas, un episodio que Ochoa califica como una de las experiencias más horribles que puede vivir un ser humano.
En ese momento, Diomedes Dionisio Díaz tenía apenas 18 años y cursaba su último año de bachillerato. Ambos artistas comenzaban a consolidar su proyecto musical con canciones como Siguiendo los pasos, Por qué te amo y Dame un besito. El concierto que debían ofrecer en Palocabildo, cuyas entradas tenían un valor de 6.000 pesos cada una, nunca se realizó. El plagio fue atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque los motivos exactos nunca fueron esclarecidos.
Secuelas imborrables
Rolando Ochoa confesó que la experiencia dejó huellas profundas en su salud mental. Durante muchos años quedó marcado por los nervios y la ansiedad. “Es una de las experiencias horribles que puede pasar un ser humano; no se lo deseo a nadie. Quedan muchas secuelas, queda uno muy marcado”, afirmó el acordeonero, quien también reveló que desarrolló una psicosis persistente durante los viajes por carretera. “Cuando iba viajando en los buses y paraban a cualquier cosa, yo ya estaba saltando, porque queda uno con esa psicosis”, recordó.
«Durante muchos años quedé marcado, muchos nervios, muchas cosas»
Rolando Ochoa, acordeonero y compositor
El secuestro reavivó la atención pública luego de que se conociera que Diomedes Dionisio Díaz fue ingresado de urgencia en una clínica de Valledupar a principios de 2025. En paralelo, Rolando Ochoa celebra actualmente 25 años de trayectoria profesional, durante los cuales ha colaborado con grandes figuras del vallenato. Con Silvestre Dangond, por ejemplo, participó en el álbum La 9.ª batalla, que incluye éxitos como Loco paranoico, La difunta y Un amor verdadero. También realizó seis producciones musicales con el fallecido cantante Martín Elías, hijo de Diomedes Díaz, consolidando así un legado artístico que, pese a las sombras del pasado, sigue brillando con luz propia.












