Un preocupante panorama económico y operativo se cierne sobre el sector productivo colombiano ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño. Zurich Seguros advierte que este evento climático podría costarle al país más de 10,7 billones de pesos en pérdidas de productividad laboral, con una alarmante probabilidad del 63 % de que alcance una intensidad «muy fuerte». La aseguradora, basándose en reportes del Ideam, señala que las condiciones de El Niño ya están presentes en el océano Pacífico, tres meses antes de lo previsto, lo que anticipa un impacto severo durante el segundo semestre del año. Las regiones más expuestas a estos efectos serán las zonas Caribe, Andina y Pacífica, donde se concentran gran parte de las actividades productivas del país.
El fenómeno climático, que según los pronósticos podría ubicarse entre los episodios más severos registrados en Colombia desde 1950, representa un desafío que va más allá de lo ambiental. Sectores clave como la manufactura, el agro y el comercio serían los más golpeados por la reducción de lluvias y la consecuente presión sobre los embalses, lo que incrementaría la dependencia de una generación eléctrica más costosa. Este escenario, según la compañía aseguradora, eleva los riesgos de interrupción operativa y dificulta la logística, transformando un fenómeno natural en un problema financiero inmediato para las empresas.
Nicolás Marchant, CEO de Zurich Seguros, fue contundente al respecto: “La llegada anticipada de El Niño nos demuestra que los riesgos cambian a una velocidad que exige decisiones inmediatas”. En ese sentido, la prioridad para las compañías debe ser la prevención activa ante un evento que ya no es una posibilidad lejana sino una realidad que se consolida. “Estamos comprometidos a acompañar a las empresas a proteger a sus empleados y a fortalecer su resiliencia operativa”, agregó el ejecutivo.
Recomendaciones para mitigar el impacto
Frente a este escenario, Zurich Seguros ha formulado una serie de recomendaciones clave para que las empresas puedan sortear la crisis. La primera línea de acción se centra en reforzar la protección energética e hídrica, lo que implica desde el ahorro y la optimización del consumo de agua hasta la implementación de sistemas de almacenamiento y respaldo eléctrico. En segundo lugar, se sugiere diversificar la cadena de suministro para evitar una dependencia total de regiones que puedan ser especialmente afectadas por sequías o restricciones hídricas.
«La prioridad hoy debe ser la prevención activa. En Zurich estamos comprometidos a acompañar a las empresas a proteger a sus empleados y a fortalecer su resiliencia operativa»
Nicolás Marchant, CEO de Zurich Seguros
Otra área crítica es la prevención de incendios, un riesgo que se incrementa en condiciones de sequía. Las empresas deben revisar sus sistemas de extinción, actualizar los planes de evacuación y verificar el estado de los equipos eléctricos y de climatización. Finalmente, la aseguradora recomienda hacer un seguimiento constante a las alertas emitidas por el Ideam y revisar las pólizas de daño material e interrupción de negocio para asegurarse de que la cobertura sea la adecuada. Con estas medidas, las compañías pueden intentar minimizar el impacto de un fenómeno que, según las proyecciones, pondrá a prueba la capacidad de respuesta del sector productivo colombiano.












