Una fuerte controversia política y judicial sacude al Pacto Histórico, luego de que el exdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, señalara al exalcalde de Medellín y actual superintendente de Salud, Daniel Quintero, como el principal responsable de la derrota electoral del movimiento en las pasadas elecciones presidenciales. La acusación se produjo en medio de un tenso cruce de declaraciones en redes sociales, desatado por la celebración pública que el presidente Gustavo Petro hizo de un reciente fallo judicial a favor de Quintero. El Juzgado 22 Penal del Circuito de Conocimiento de Antioquia anuló la imputación de cargos que pesaba contra el exmandatario local en el conocido caso Aguas Vivas, una decisión que Carrillo considera un mero tecnicismo y no una absolución.
La raíz del conflicto se remonta a la investigación formal que la Fiscalía adelantó contra Quintero y varios exfuncionarios municipales por la modificación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Medellín. Según el ente acusador, dicha modificación habría permitido la restitución irregular del lote Aguas Vivas, un proceso que implicó un desembolso de 40.500 millones de pesos. Los delitos imputados fueron peculado por apropiación en favor de terceros y prevaricato por acción. Sin embargo, el juzgado determinó que la imputación carecía de la precisión necesaria y no ofrecía claridad sobre los hechos, lo que llevó a su anulación. Fue este fallo el que generó el festejo del presidente Petro en su cuenta oficial de X, gesto que encendió la mecha de la controversia.
«Nadie ha declarado inocente a Daniel Quintero, lo que presentan como un triunfo jurídico y una absolución es una leguleyada de forma»
Carlos Carrillo, exdirector de la Ungrd
En tono desafiante, Carrillo insistió en que la nulidad no equivale a una exoneración y lanzó duras críticas contra la dirigencia del Pacto Histórico. «Muy mal que la dirigencia del PACTO guarde un silencio cómplice por miedo a incomodar», escribió, para luego afirmar sin titubeos que Quintero «es en muy buena medida responsable de la derrota del Pacto Histórico, los colombianos no son estúpidos». El exdirector de la Ungrd fue aún más lejos al calificar al superintendente como «un impresentable que solo resta», al tiempo que aseguró que no es «ningún perseguido político». En su defensa, Carrillo afirmó que seguirá defendiendo «nuestro proyecto colectivo de oportunistas como este señor y muchos otros», y sentenció que «el que se debe ir del PACTO es él, no yo».
La defensa de Quintero y la interpretación del fallo
Desde su trinchera, Daniel Quintero no tardó en responder con contundencia. Apelando a principios constitucionales, replicó que «ya era inocente, Carrillo. Nadie tenía que declararlo. Es un principio constitucional llamado presunción de inocencia». En un intercambio de mensajes cargado de acusaciones mutuas, Quintero también cuestionó la capacidad de su crítico al afirmar que «confundiste imputación con corrupción por ignorancia o mala fe. La primera es corregible estudiando, la segunda volviendo a nacer». La defensa del exalcalde se sostiene en la premisa de que el fallo judicial reafirma su posición y desvirtúa las acusaciones en su contra, mientras que Carrillo insiste en que lo ocurrido es un mero revés procesal para la Fiscalía y no una declaración de inocencia sobre el fondo del asunto.
El cruce de declaraciones evidencia una fractura interna en el Pacto Histórico, que trasciende el caso judicial y expone las tensiones entre las diferentes figuras del movimiento. Mientras Carrillo denuncia un silencio cómplice de la dirigencia, la controversia deja al descubierto la difícil convivencia entre quienes, como él, buscan depurar el proyecto político de figuras que consideran perjudiciales, y aquellos que, como Quintero, gozan del respaldo público del presidente Petro. La discusión, lejos de resolverse, promete escalar y poner a prueba la unidad de la coalición de Gobierno de cara a los próximos escenarios electorales y judiciales. El caso Aguas Vivas, aunque con un fallo favorable a uno de los implicados, sigue siendo un expediente abierto que continuará generando repercusiones políticas en el panorama nacional.












