En un operativo que duró aproximadamente un año, las autoridades lograron desarticular la organización criminal conocida como Los Seguros, que operaba en el barrio Siete de Agosto de Bogotá. Doce presuntos integrantes de esta banda, dedicada al tráfico de estupefacientes y que empleaba métodos de tortura contra quienes intentaban abandonar sus filas, fueron capturados mediante órdenes judiciales en Bogotá, Cúcuta y el departamento de Guainía. La investigación, a cargo de la Seccional de Inteligencia Policial (Sipol) y la Fiscalía General de la Nación, incluyó la infiltración de un agente encubierto, vigilancias constantes e interceptaciones de comunicaciones.
El principal centro de operaciones de Los Seguros era el hotel abandonado La Rosa Dorada, ubicado en el corazón del tradicional barrio Siete de Agosto. Allí, según las pesquisas, se almacenaba y comercializaba la droga, y también se cometían actos de extrema violencia. “De acuerdo con las investigaciones, este grupo también ejercía violencia e intimidación contra quienes intentaban abandonar la organización. Incluso logramos establecer que en ese hotel se habrían realizado actos de tortura utilizando sustancias peligrosas como ácidos”, afirmó el coronel Jhon Fredy Zambrano López, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Bogotá. Además del hotel, la banda utilizaba un gastrobar como fachada para recaudar el dinero producto de las rentas criminales, un establecimiento que fue intervenido durante la operación.
Una estructura criminal familiar y violenta
La organización era liderada por una mujer conocida con los alias de Marcela o La Madre, quien registra antecedentes judiciales por narcotráfico, y su hijo, alias Millos, quien fungía como segundo al mando. Entre los capturados también figuran alias Pancho, La Peliroja, quien manejaba las finanzas del grupo, y los expendedores alias Alejandro, Rubén, Julieth, Jhonatan, La Crespa, Karen, El Veneco y Nariz, quienes distribuían bazuco, cocaína y cigarrillos de marihuana tanto a transeúntes como a huéspedes de hoteles del sector. Todos los implicados tienen antecedentes judiciales por delitos como homicidio, hurto, violencia intrafamiliar, receptación y tráfico de drogas, y se les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Los cálculos de las autoridades indican que la banda generaba ingresos diarios de aproximadamente 2,5 millones de pesos colombianos. Durante el operativo fueron incautadas más de 22.000 cápsulas de bazuco, más de 3.600 cigarrillos de marihuana, dosis de cocaína y tusibi, seis panelas de bazuco y varias bolsas de marihuana. También se decomisaron dos revólveres calibre 38, doce cartuchos, ocho teléfonos celulares, un DVR, una gramera y libros contables que evidencian el manejo detallado de las ganancias ilícitas.
“En un proceso investigativo y en apoyo con la Fiscalía General de la Nación, ha desarticulado el grupo delincuencial organizado Los Seguros. Este grupo delincuencial conformado por doce delincuentes, capturados mediante órdenes judiciales en Bogotá, Cúcuta y Guainía, es el resultado de aproximadamente un año de investigación. Esta banda se dedicaba al tráfico de estupefacientes en el barrio Siete de Agosto y utilizaba un hotel abandonado para esconder la droga y comercializarla”.
Coronel Jhon Fredy Zambrano López, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Bogotá
El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo Flórez, destacó la importancia de golpear la cadena completa del narcotráfico y no solo a los expendedores. “La droga sigue siendo una de las amenazas más grandes que enfrentamos en la ciudad. No solo debemos concentrarnos en desarticular organizaciones dedicadas al tráfico y comercialización de estupefacientes, sino afectar todas las etapas del negocio. La cadena de las drogas, si no se golpea en todos sus puntos, seguirá fortaleciéndose y poniendo en riesgo la vida, la libertad y la integridad de los ciudadanos”, declaró. En ese mismo sentido, Restrepo Flórez hizo un llamado al nuevo Gobierno para que proporcione herramientas legales que permitan intervenir establecimientos nocturnos, hoteles abandonados y otras fachadas donde el crimen organizado conecta sus economías ilegales, planea homicidios y financia la violencia que afecta diariamente a los ciudadanos.












