El presidente Gustavo Petro calificó este miércoles como una «grosería máxima» el anuncio del presidente electo Abelardo de la Espriella de trasladar la embajada de Colombia en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, desatando una fuerte controversia diplomática a menos de un mes de la transmisión del poder, programada para el próximo 7 de agosto. La Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que agrupa a 57 países, también condenó la medida, advirtiendo que viola las resoluciones 476 y 478 del Consejo de Seguridad de la ONU y podría afectar las relaciones con Colombia.
Petro, quien rompió relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024 acusando al gobierno de Benjamin Netanyahu de genocidio en Gaza, utilizó su cuenta en la red social X para arremeter contra su sucesor. «Mover la embajada de Colombia en Israel a Jerusalén es de una grosería máxima a todos los pueblos islámicos del mundo, cuya religión, como la del judaísmo, debe respetarse», escribió el mandatario saliente. Añadió que el tratado de paz firmado entre Israel y Palestina con mediación de Estados Unidos y Egipto debe respetarse, y recordó que Jerusalén oriental no es terreno de ocupación militar, al tiempo que invocó la Constitución colombiana que ordena la libertad de cultos y una política exterior centrada en la paz.
«El que apoye un genocidio es cómplice de él y traerá genocidios a su propio país. Señor Abelardo, ¿le pareció digno apoyar a Netanyahu que asesinó a 22.000 bebés en Gaza con misiles? Usted, Abelardo, se convierte, entonces, en cómplice de genocidio y sus colaboradores se untan de sangre de inocentes. Lo hace porque este es el pago que le debe a Netanyahu, sin el cual no sería presidente de Colombia.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El anuncio de De la Espriella, que además incluye el restablecimiento de relaciones con Israel y el retiro del apoyo colombiano a la demanda de Sudáfrica contra ese país en la Corte Internacional de Justicia, representa un giro drástico en la política exterior colombiana. La embajada colombiana en Israel se encontraba históricamente en Tel Aviv, y el traslado a Jerusalén es considerado por la OCI como un «lamentable alejamiento de las posiciones históricas» de Colombia. La organización, que representa a 57 naciones de mayoría musulmana, pidió al gobierno colombiano revertir la decisión para no afectar los intereses comunes y las relaciones bilaterales. En contraste, el equipo de De la Espriella ha anunciado que Colombia retomará una «posición seria y responsable» en el escenario internacional, sin especificar aún los detalles de la nueva estrategia diplomática.











