El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, anunció este jueves que se logró un acuerdo con la Alcaldía de Bogotá para destrabar las discusiones en torno al proyecto Regiotram del Norte, luego de que el Distrito expresara inquietudes técnicas y urbanas sobre el trazado. El anuncio, realizado en marzo de 2025, pone fin a un prolongado estancamiento que se prolongó desde 2021, cuando comenzaron las primeras reuniones entre ambas administraciones.
Según detalló el mandatario departamental en entrevista con Caracol Radio, las objeciones de Bogotá se centraban en las condiciones del tramo urbano del tren, que afecta directamente a barrios de la localidad de Usaquén, como San Antonio Norte, La Granja Norte y San José de Usaquén. La secretaria de Planeación distrital, Úrsula Ablanque, había advertido que los cerramientos previstos podrían generar un “efecto culata”, con frentes sin actividad y zonas desoladas, lo que llevó al Distrito a condicionar su participación financiera —cercana a los 2,3 billones de pesos— a que se resolvieran tres puntos clave: el impacto urbano de las estructuras elevadas, las intersecciones pendientes y la articulación con el sistema de transporte capitalino.
Un centenar de reuniones y el respaldo del Banco Mundial
Para superar las diferencias, se realizaron alrededor de cuatro nuevas mesas técnicas adicionales, moderadas por el IFC, el brazo técnico del Banco Mundial. “Confiamos la moderación y la relatoría al IFC”, explicó Rey, quien precisó que en total se han llevado a cabo más de un centenar de encuentros desde 2021. El alcalde Carlos Fernando Galán también subió la presión al condicionar los recursos distritales a que se garantizaran pasos seguros para peatones y ciclistas, así como la integración con el Metro y Transmilenio.
El proyecto Regiotram del Norte es un tren 100% eléctrico que conectará Bogotá con los municipios de Chía, Cajicá y Zipaquirá. De los 24,55 kilómetros de trazado dentro de la capital hasta la calle 24, seis kilómetros corresponden a viaductos. El diseño contempla 11 estaciones y cuatro puentes vehiculares asociados a esas paradas, con una frecuencia de trenes cada seis minutos y velocidades de hasta 60 km/h. Sin embargo, el aspecto más polémico son los 17 kilómetros de cerramientos previstos, que cerrarán 84 cruces a nivel y solo dejarán 29 vehiculares y 10 peatonales, lo que en algunos tramos obligará a los peatones a caminar hasta dos kilómetros (unos 20 minutos) para atravesar el corredor férreo.
“Un par de semanas atrás Bogotá manifestó inquietudes acerca de las condiciones técnicas del tren de Zipaquirá”.
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca
El gobernador confirmó que la adjudicación del proyecto está prevista para agosto de 2027. Con el acuerdo alcanzado, se espera que en los próximos meses se definan los ajustes urbanísticos necesarios para mitigar la fragmentación urbana y garantizar que el tren no se convierta en una barrera sino en un elemento de integración para la ciudad y los municipios aledaños.











