En una movida estratégica de cara a la instalación del nuevo Congreso el próximo 20 de julio, el expresidente Álvaro Uribe y su partido Centro Democrático han ofrecido garantías constitucionales y la promesa de no perseguir a disidentes para asegurar la elección del senador Honorio Henríquez como presidente del Senado para el período 2024-2025. La oferta busca sumar apoyos entre las demás bancadas en una puja que enfrenta a Henríquez, candidato del partido de gobierno, contra Alfredo Deluque, del Partido de la U, quien cuenta con el respaldo del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella y de Cambio Radical y Salvación Nacional.
Las garantías de Uribe para la presidencia del Senado
Con 17 curules, el Centro Democrático es la bancada más grande en el Senado, resultado de más de 3 millones de votos obtenidos en las pasadas elecciones. Sin embargo, no tiene el respaldo del nuevo gobierno, que apoya a Deluque. Ante esto, Uribe ha garantizado que su partido se abstendrá de perseguir a quienes se aparten de la línea oficial y asegurará el respeto a los derechos constitucionales y legales de todas las bancadas. «Sabemos qué es persecución», declaró Uribe, quien también prometió discutir con respeto las iniciativas de otros partidos y apoyar los proyectos del gobierno que correspondan a sus propuestas. En sus palabras textuales, «apoyaremos los proyectos del gobierno que correspondan a sus propuestas; los de nuestro Partido sometidos al análisis del gobierno y de todas las bancadas; y se discutirán con respeto los de bancadas diferentes».
Honorio Henríquez, quien se ha desempeñado como primer y segundo vicepresidente del Senado, así como presidente y vicepresidente de la Comisión Séptima, es reconocido por su trayectoria. Uribe destacó que Henríquez «es una persona de diálogo, con una carrera probada en coherencia, transparencia y garantías para los demás». La elección del 20 de julio definirá no solo el control de la agenda legislativa, sino también la relación entre el nuevo Congreso y el gobierno de Gustavo Petro, en un contexto donde el Centro Democrático, otrora principal partido de oposición durante el gobierno de Petro, ahora busca liderar la mesa directiva.
«El Centro Democrático fue el partido más coherente en la lucha antipetrista, en el congreso y en las calles. Centro Democrático se merece la presidencia del Senado con Honorio Henríquez. Todo el apoyo»
Jaime Arizabaleta, congresista
«Mi respaldo para @honohenriquez. Durante años ha defendido con coherencia los principios de la seguridad, la legalidad, la libertad y el fortalecimiento de nuestras instituciones»
José Jaime Uscátegui, representante
«Es una tradición de demasiados años, donde quien queda de presidente es quien tiene las mayorías como partido de gobierno. En este caso es el Centro Democrático… Por eso es natural que el partido esté buscando esa presidencia y lo que corresponde es que se la respeten»
Paloma Valencia, excandidata presidencial
La disputa evidencia las tensiones políticas de cara al nuevo período legislativo. Mientras el Centro Democrático apela a su fuerza numérica y a ofrecimientos de garantías, el gobierno entrante y sus aliados impulsan a Deluque. La decisión final estará en manos de los 108 senadores el próximo 20 de julio, en una jornada que marcará el rumbo del Congreso.












