En un hecho que ha generado una profunda indignación en el municipio de Fusagasugá y que se ha viralizado en redes sociales, una mujer fue brutalmente agredida por un sujeto al descender de un taxi en el barrio Gaitán. El incidente, ocurrido el día de ayer en la capital de la provincia del Sumapaz, ha despertado el repudio ciudadano no solo por la violencia ejercida contra la víctima, quien podría llamarse Mónica Pérez según información no confirmada oficialmente, sino también por la omisión de auxilio por parte del conductor del vehículo de servicio público, quien se marchó del lugar mientras la agresión continuaba. El video de la golpiza, difundido inicialmente a través de la cuenta de X @ColombiaOscura, muestra la crudeza del ataque perpetrado por un hombre que aún no ha sido identificado por las autoridades.
De acuerdo con las imágenes que circulan en redes sociales, la agresión se desencadenó justo cuando la mujer descendía del taxi. El sujeto, sin mediar palabra, la golpeó en el rostro para luego tomarla del cabello y sacarla violentamente del vehículo. En un intento por huir de la escena, el taxista aceleró, pero se detuvo, momento que el agresor aprovechó para extraer a la víctima. Una vez en el suelo, el hombre continuó propinándole golpes de puño y patadas, y en un acto de sevicia, utilizó su casco para infligir mayor daño a la mujer, mientras el conductor del taxi se daba a la fuga sin prestar ningún tipo de asistencia.
Rechazo institucional y activación de rutas de atención
Frente a la gravedad de los hechos, las autoridades locales se pronunciaron de manera contundente. Carolina Rico, secretaria de Mujer y Género de Fusagasugá, confirmó que desde la administración municipal se activaron todas las rutas necesarias para brindar apoyo a la víctima. «Rechazamos enfáticamente los hechos que ocurrieron el día de ayer con una mujer fusagasugueña en el barrio Gaitán. Hemos activado todas las rutas necesarias para poder brindar apoyo psicosocial, jurídico y, en este caso, todas las rutas necesarias para dar con el paradero del agresor», declaró la funcionaria. La secretaria también hizo un llamado directo a la comunidad para colaborar con información que permita dar con el paradero del atacante: «Hacemos un llamado a toda la comunidad para que nos brinden la mayor información posible para poder dar continuidad a este proceso de cierre de ciclos de violencia contra nuestras mujeres fusagasugueñas».
«En lugar de auxiliarla o alertar a las autoridades, el conductor decidió ignorar lo sucedido y marcharse»
Heidy Sánchez Barreto, Concejala de Bogotá
La indignación por la inacción del taxista también fue recogida por la concejala de Bogotá, Heidy Sánchez Barreto, quien vinculó este acto de indiferencia con una problemática social más profunda. «Como sociedad no avanzaremos si, cuando una agresión ocurre frente a nuestros ojos, optamos por la indiferencia en lugar de proteger a la víctima. Esto también es consecuencia de una sociedad que se niega a educar desde la infancia en el reconocimiento y la prevención de las VBG, mientras intenta desviar la discusión con la inexistente ‘ideología de género'», sentenció la cabildante.
Alarma por el paradero de la víctima
Mientras las autoridades trabajan en la investigación para dar con el responsable, la incertidumbre sobre el estado de la víctima ha escalado a niveles críticos. La excongresista Alexandra Vásquez lanzó una alerta a través de sus redes sociales, solicitando apoyo para localizar a la mujer agredida. «Alerta. Es urgente encontrarla, después de esa paliza, cualquier cosa le pudo haber pasado», advirtió Vásquez, haciendo eco de la preocupación que embarga a la comunidad ante la posibilidad de que la víctima se encuentre en un alto nivel de vulnerabilidad y riesgo tras la golpiza. Aunque circula un cartel en redes que reporta su desaparición, este no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades.
La Secretaría de Mujer y Género de Fusagasugá continúa con la activación de las rutas de atención psicosocial y jurídica, mientras la Policía Nacional adelanta las pesquisas para identificar y capturar al agresor. El caso ha reabierto el debate sobre la violencia de género en el país y la responsabilidad ciudadana frente a este tipo de hechos, donde la omisión de auxilio se convierte en un cómplice silencioso que perpetúa las violencias basadas en género.










