Duque califica de torpe al gobierno de Petro y defiende su legado económico

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El expresidente Iván Duque Márquez lanzó una dura ofensiva contra el gobierno de Gustavo Petro tras el discurso de este último ante el Congreso de la República el pasado 20 de julio, donde el mandatario presentó su balance de gestión de cara al cierre de su cuatrienio. A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, Duque calificó la administración de Petro como un «gobierno torpe» y salió en defensa de su propio legado, contrastando los resultados económicos de su periodo (2018-2022) con los del actual gobierno (2022-2026), pese a que su mandato tuvo que afrontar la pandemia de COVID-19 durante 30 de sus 48 meses.

Duque afirmó sin titubeos que su gobierno «crecimos casi el doble del gobierno TORPE en el promedio de los cuatro años», en una clara respuesta a las cifras presentadas por el presidente Petro, quien aseguró que su administración acumuló 30 puntos porcentuales de crecimiento en el último cuatrienio. El cruce de declaraciones se da en el marco del balance que el actual jefe de Estado rindió ante el Legislativo, donde también señaló que el desempleo llegó al 8,1% en mayo de 2026, la cifra más baja del siglo, y que la pobreza monetaria habría descendido del 45% registrado en 2020 a un 28%, con la meta de alcanzar el 25% en 2026, sacando a 4,5 millones de personas de esa condición.

Un enfrentamiento de cifras y legados

La controversia se profundizó cuando el expresidente Duque no solo cuestionó los resultados económicos, sino que lanzó un ataque directo contra la figura de Gustavo Petro. «Ya se acaban las escenas narradas en las cartas de un canciller del gobierno TORPE y termina la historia de un gobierno de un narcisista, adanista y vulgar representante de la indignidad que nos llevó a la descertificación y a la vergüenza de tener un ‘mandatario’ en la lista OFAC», escribió Duque en su cuenta de X. La referencia al canciller alude a las misivas que, según el discurso de Petro, se habrían enviado desde la Cancillería para narrar los logros del Gobierno, mientras que la mención a la OFAC apunta a la inclusión del presidente Petro en listas de personas vinculadas a investigaciones por lavado de activos.

Por su parte, en su intervención de más de dos horas en el Congreso, el presidente Petro defendió su modelo económico y social, afirmando que «toda la arquitectura económica tiene que ver con el objetivo de que la población viva mejor». El mandatario también destacó que su gobierno incrementó la clase media y redujo la pobreza, siguiendo la línea de otros gobiernos progresistas a nivel global. En uno de los momentos más enfáticos de su discurso, Petro expresó: «Miren el cuadro tan hermoso: el 2022 fue el punto de quiebre. Mi Gobierno pasará a la historia económica mundial, pues muestra la mayor tasa de ocupación laboral».

«La pandemia fue el gobierno TORPE= PETRO»

Iván Duque, expresidente de Colombia

El expresidente Duque también intentó desvirtuar la narrativa de Petro sobre la pandemia, señalando que «la pandemia fue el gobierno TORPE= PETRO», en un juego de palabras para desacreditar la forma en que la actual administración ha manejado la crisis sanitaria, aunque en su momento fue él quien lideró el país durante la emergencia global. Además, Petro aprovechó su discurso para criticar la gestión de su antecesor, asegurando que el aumento de la desigualdad social en 2021 se debió a la decisión del gobierno de Duque de «haber regalado el crédito de USD 5.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a los más ricos», un argumento que el expresidente rechazó de plano.

En materia de exportaciones, el presidente Petro puso como ejemplo el crecimiento del 170,2% en el rubro de equipo de transporte entre 2022 y 2025, como parte de su apuesta por un modelo productivo alejado del extractivismo y la llamada «enfermedad holandesa», centrado en la agricultura, la manufactura y los servicios. Asimismo, defendió su política salarial afirmando que «es decisión mía subir de forma sustancial el salario mínimo, pues decidimos pasar al salario mínimo vital». Este cruce de acusaciones y defensas deja en evidencia la profunda polarización política que persiste en Colombia, donde dos visiones opuestas se disputan el relato del bienestar económico y social del país.

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