El senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente del Senado de la República para el primer año legislativo del periodo 2026-2030, en una votación que alcanzó 56 votos a favor. El resultado se dio con el respaldo decisivo del Pacto Histórico, cuyos senadores mostraron la papeleta marcada a favor de Henríquez durante la sesión. La elección, disputada con el senador Alfredo Deluque, marca el inicio de la nueva legislatura y ha generado diversos pronunciamientos sobre la relación entre las fuerzas políticas.
El respaldo del Pacto Histórico a un senador del Centro Democrático, partido tradicionalmente de oposición al gobierno de Gustavo Petro, despertó interrogantes sobre posibles acuerdos políticos. Sin embargo, en sus primeras declaraciones como presidente del Senado, Henríquez fue enfático en aclarar que no ha habido cesiones ideológicas de ninguna de las partes.
Independencia de poderes y coherencia partidista
Durante su intervención, el nuevo presidente del Senado subrayó que la independencia de poderes es un principio fundamental compartido por las dos fuerzas que hicieron posible su elección. Aseguró que ni su partido ni el Pacto Histórico han renunciado a sus posturas, y que el Centro Democrático mantiene su línea doctrinaria sin acomodarse a los vaivenes electorales.
«La independencia de poderes es fundamental y en ese punto coincidimos. Ni ellos han cedido en sus ideologías ni nosotros en las nuestras. Ellos no han renunciado a sus principios y nosotros tampoco. Mantenemos nuestra línea; este es un partido coherente. No nos acomodamos a los vaivenes de las definiciones electorales. Este partido cuenta con una doctrina, principios y valores, y en ellos nos mantendremos. Este es un mensaje para la nación colombiana. Queremos construir entre los diferentes, queremos que se depongan los ánimos de agresión y que trabajemos con una mentalidad y un espíritu de construcción colectiva»
Honorio Henríquez, nuevo presidente del Senado de la República
Con estas palabras, Henríquez envió un mensaje de reconciliación y construcción colectiva, en un escenario político que tradicionalmente ha estado marcado por fuertes diferencias entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico. El nuevo presidente del Senado tendrá la responsabilidad de dirigir la corporación en un periodo que inicia con debates clave sobre reformas y la agenda legislativa del gobierno nacional.












