En una jugada de último minuto que sacude el panorama político y económico del país, el Gobierno del presidente Gustavo Petro radicó este lunes 20 de julio ante el Congreso de la República un nuevo proyecto de ley de reforma tributaria. La iniciativa busca recaudar 21,9 billones de pesos para 2027, equivalentes al 1,0% del Producto Interno Bruto (PIB), con el objetivo de cerrar el desequilibrio fiscal que enfrenta la nación. El acto de radicación, realizado en Bogotá, estuvo liderado por el ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, quien presentó un articulado dividido en cuatro títulos que proponen ajustes al IVA, mayor progresividad en el impuesto de renta y patrimonio, un gravamen a externalidades negativas y nuevas contribuciones específicas. La urgencia de la medida se sustenta en la activación de la cláusula de escape de la regla fiscal, aprobada por el Comité Consultivo de la Regla Fiscal, y en el argumento oficial de que más del 90% del presupuesto está comprometido en gastos inflexibles.
El proyecto, que llega a menos de tres semanas del fin del mandato del presidente Petro y en pleno año electoral, se enfrenta a un Congreso con nuevas mesas directivas, lo que pone en duda las mayorías necesarias para su aprobación. Esta es la cuarta iniciativa tributaria que presenta el Ejecutivo desde 2022, después de que la Ley 2277 de 2022 fuera la única aprobada, mientras que dos leyes de financiamiento anteriores fracasaron en su trámite legislativo. El debate comenzará en la Cámara de Representantes, en medio de críticas de sectores que consideran que la propuesta se limita a subir impuestos sin abordar una mejora en la administración tributaria. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda reconoce posibles efectos inflacionarios, aunque asegura que el impacto sería menor en los hogares de bajos ingresos.
Ajustes al impuesto al patrimonio y a la renta
Uno de los cambios más significativos del proyecto es la reducción del umbral para el impuesto al patrimonio, que baja de 72.000 UVT a 40.000 UVT. Esta medida ampliaría el número de contribuyentes de 32.397 a 105.332 personas naturales. Además, la tarifa máxima de renta para personas naturales con ingresos líquidos superiores a 31.000 UVT subiría del 39% al 41%. En el ámbito de las ganancias ocasionales, el tributo sobre loterías, rifas y apuestas pasaría del 20% al 30%. Por otro lado, el impuesto a los dividendos se fijaría en un 30% para sociedades o personas naturales extranjeras sin domicilio en Colombia, eliminando tarifas preferenciales para sectores como hoteles, parques temáticos, parques de ecoturismo, muelles náuticos y proyectos de megainversión.
Impuestos verdes y gravámenes específicos
En el marco de la transición hacia una matriz energética de cero emisiones, el proyecto propone un ajuste significativo al gravar los vehículos híbridos con la tarifa general del IVA del 19%, en lugar de la reducida del 5% que aplica actualmente. “Esta medida no solo busca asegurar una distribución más equitativa de la carga fiscal, sino también apoyar la transición hacia una matriz energética de cero emisiones en el país”, señaló el Ministerio de Hacienda en la exposición de motivos. Además, se establecen nuevos impuestos específicos: los cigarrillos tendrían un gravamen de 11.200 pesos por cajetilla de 20 unidades, los vapeadores pagarían 2.000 pesos por mililitro más un 30% ad valorem, y se crea un impuesto especial del 1% a la extracción de hidrocarburos y carbón en primera venta. También se extiende el IVA del 19% a conciertos, eventos deportivos, servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y juegos de suerte y azar operados por internet.
La propuesta del sector eléctrico genera debate
Un punto polémico de la reforma es la propuesta enviada por el Ministerio de Minas y Energía, encabezado por Edwin Palma, para crear una contribución parafiscal del 2,5% sobre la utilidad antes de impuestos de la vigencia 2025 en el sector eléctrico. “En el marco de las competencias del Ministerio de Minas y Energía, nos permitimos remitir para su consideración una propuesta de articulado y su exposición de motivos, dirigida a impulsar la creación de una contribución parafiscal del sector eléctrico, con el fin de que sea considerada por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público en el marco del proyecto de ley de reforma tributaria que sería presentado ante el Congreso”, explicó el ministro Palma. La medida ha generado críticas de los gremios del sector, que advierten sobre un posible impacto en las tarifas y en la inversión. A esto se suma el incremento del IVA a la gasolina y al diésel, dentro de los impuestos a los combustibles fósiles.
Metas fiscales y reacciones
El Gobierno proyecta un déficit fiscal del 7,1% del PIB en 2025, que descendería al 5,3% en 2026 y al 4,9% en 2027. Se espera que la reforma tenga un recaudo permanente de 37 billones de pesos en 2030, equivalente al 1,5% del PIB. Sin embargo, expertos como Lisandro Junco, exdirector de la Dian, consideran que la clave no solo está en los ingresos. “Sin duda, la clave es mejorar la administración tributaria, mantener la disciplina del gasto y lograr que Colombia vuelva a una senda de déficit y deuda compatibles con la regla fiscal en 2028”, afirmó Junco en declaraciones a un medio económico. El proyecto inicia su tránsito legislativo en un clima de incertidumbre, mientras el Ejecutivo busca dejar amarrada una hoja de ruta fiscal antes de la transición de gobierno, en medio de un año electoral que pondrá a prueba la capacidad de construir consensos en el Congreso. La discusión en la Cámara de Representantes comenzará en los próximos días, donde se espera un intenso debate sobre cada uno de los títulos de la iniciativa.











