El senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, calificó como «la primera derrota de De la Espriella» la elección de Honorio Henríquez, del Centro Democrático, como presidente del Senado de la República. La votación, celebrada el 20 de julio de 2026 en el Congreso colombiano, impidió la victoria de Alfredo Deluque, candidato apoyado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, luego de que una alianza circunstancial entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático cambiara el rumbo de la jornada.
Cepeda mostró su voto en público y, tras confirmarse el resultado, se acercó a Henríquez y le estrechó la mano. El gesto, que circuló ampliamente en redes sociales, simbolizó un acercamiento inédito entre dos bloques tradicionalmente rivales. Desde la bancada del Pacto Histórico se apresuraron a aclarar que su voto no fue un respaldo al Centro Democrático, sino una acción directa contra el presidente electo. «Que nadie se equivoque. Nuestro voto fue contra Abelardo, contra el fascismo y sus abusos de poder en contra hasta de sus propios ‘aliados'», señalaron en sus redes sociales.
Un voto de rechazo que reconfigura el Congreso
La coalición opositora insistió en que «seguimos estando en las antípodas del pensamiento con Uribe y el Centro Democrático», pero justificó la alianza como un mecanismo para frenar lo que consideran una derrota política del gobierno entrante. Las reacciones no se hicieron esperar. La cuenta de seguidores «De la Espriella Presidente» acusó a Cepeda y a Henríquez de actuar «por conveniencia», con la frase «Todo cuadrado, politiqueros a fin de cuentas». Pese a las tensiones, el nuevo presidente del Senado, Honorio Henríquez, se mostró conciliador. En declaraciones a 6AM W Radio de Caracol Radio, reveló que le agradeció a Cepeda y le dijo: «Hablemos en estos días, me gustaría que habláramos».
Henríquez también extendió una invitación general al Congreso: «Colombia tiene que ponerse de acuerdo para solucionar en medio de las diferencias la infinidad de problemas que agobian a la nación. Mi invitación es a que el Congreso de la República le baje a los ánimos y construyamos colectivamente en el marco de esas diferencias». El Pacto Histórico, por su parte, celebró el resultado con un mensaje directo: «Hoy derrotamos al Tigrillo», en alusión a De la Espriella, y advirtió que exigirán «garantías para el ejercicio de la oposición» en el nuevo gobierno.
La elección de Henríquez con el respaldo de sus antiguos adversarios abre una etapa de diálogo imprevista en el Congreso, aunque el Pacto Histórico deja claro que su apoyo fue circunstancial y que la confrontación política con la administración de De la Espriella apenas comienza.











