Entre enero y septiembre de 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos concedió 445.330 visas de no inmigrante a ciudadanos colombianos, una cifra que supera la del año anterior y refleja un flujo sostenido de viajeros pese al endurecimiento de las políticas migratorias. La visa B1/B2, destinada a turismo y negocios, fue la más otorgada con 422.411 permisos, lo que representa más del 90% del total de autorizaciones emitidas en ese período.
El incremento en la concesión de estos documentos ocurre en un contexto de controles más estrictos, vigentes desde la administración Trump, que incluyen la verificación de redes sociales en algunas solicitudes. A pesar de ello, los colombianos continúan liderando la demanda de visas hacia Estados Unidos, con un proceso que exige el diligenciamiento del formulario DS-160, el pago de tarifas específicas y, en la mayoría de los casos, una entrevista consular. La tasa de rechazo para la categoría B1/B2 superó el 27% en 2024, lo que evidencia la rigurosidad del sistema: pagar la tarifa de 185 dólares no garantiza la aprobación.
Tipos de visas y requisitos diferenciados
Además de la B1/B2, otras categorías registraron movimientos relevantes. La visa J1, para intercambio académico y cultural, sumó 8.366 autorizaciones, mientras que la A, destinada a funcionarios diplomáticos, alcanzó 3.120. Los estudiantes académicos obtuvieron 2.385 visas F1, y los trabajadores temporales no agrícolas, 1.447 visas H2B. En la lista también figuran las visas C1/D para tripulantes y tránsito (1.112), L2 para familiares de transferidos (711), L1 para transferencias dentro de empresas (603), H1B para profesionales especializados (571) y K1 para prometidos de ciudadanos estadounidenses (540).
Cada tipo de visa exige requisitos particulares. Para las de trabajo, como H2B, H1B y L1, se requiere una petición del empleador estadounidense y, en ciertos casos, una certificación laboral temporal. La visa K1, por su parte, obliga a que el ciudadano estadounidense presente una petición ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y demuestre una relación genuina. Los costos varían: mientras la B1/B2 cuesta 185 dólares, las visas H2B, L1 y H1B tienen una tarifa de 205 dólares; además, la visa J1 exige un pago Sevis de 220 dólares y la F1, de 350 dólares.
Un fenómeno que persiste pese a las restricciones
Los datos oficiales, divulgados por el Departamento de Estado, confirman que la demanda de visas por parte de colombianos se mantiene alta, en contraste con el discurso restrictivo que ha caracterizado la política migratoria estadounidense en los últimos años. La concentración casi absoluta de autorizaciones en la categoría B1/B2 indica que el turismo y los viajes de negocios siguen siendo el principal motor de estas solicitudes. Sin embargo, el alto porcentaje de rechazos recuerda a los solicitantes que el proceso es riguroso y que cumplir con los requisitos formales no es suficiente: se deben demostrar vínculos sólidos con Colombia para garantizar el retorno al país.












