En una contundente reacción que sacude el panorama político nacional, el exfiscal General de la Nación, Francisco Barbosa, solicitó al Congreso de la República archivar la nueva reforma tributaria presentada por el Gobierno de Gustavo Petro, a la que calificó como «el último atropello petrista contra los colombianos». A través de una publicación en su red social X, realizada el pasado martes 21 de julio, cuando restan apenas 17 días para que finalice el mandato del presidente Petro, Barbosa instó a las mayorías legislativas a frenar el proyecto que busca un recaudo de 21,9 billones de pesos para cerrar el déficit fiscal. El exfiscal argumentó que el nuevo gobierno encabezado por Abelardo de la Espriella deberá trabajar de la mano con el Congreso para proteger al país, subrayando que «una cosa son las mayorías electorales y otras las parlamentarias».
La polémica propuesta, radicada por el Gobierno saliente, pretende recaudar fondos para mitigar un déficit que equivale al 1,0% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2027, con la meta de lograr un ingreso permanente promedio del 1,5% del PIB hacia 2030. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha salido en defensa del articulado, asegurando que no afectará a los sectores de menores ingresos. «Lo fundamental del esfuerzo tributario y del esfuerzo de nuevos ingresos para el Gobierno deben salir de los grandes patrimonios y las grandes rentas que existen en una minoría muy excluyente del país», afirmó Ávila.
Medidas clave que impactan a sectores específicos
El paquete de medidas incluye ajustes significativos en varios tributos. Se destaca la extensión del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 19% a servicios como conciertos, fútbol y actividades de esparcimiento, así como el incremento del IVA a los vehículos híbridos, que pasaría del 5% actual al 19%. El ministro Ávila justificó esta última medida señalando que «el ajuste significativo al gravar los vehículos híbridos con la tarifa general del IVA, en lugar de la reducida del 5% que actualmente aplica, busca asegurar una distribución más equitativa de la carga fiscal y apoyar la transición hacia una matriz energética de cero emisiones».
En el frente del impuesto de renta, la tarifa máxima subiría del 39% al 41% para ingresos superiores a 31.000 UVT, mientras que el impuesto al patrimonio experimentaría un fuerte aumento en su base de contribuyentes, pasando de 32.397 a 105.332 personas, con una tarifa marginal del 5% para patrimonios que superen las 2.000.000 UVT. El sector financiero no sería ajeno a la presión fiscal, pues se propone una carga total del 50%. Adicionalmente, se crearía un impuesto especial del 1% a la extracción de hidrocarburos y carbón en la primera venta. El proyecto también contempla eliminar tarifas preferenciales para hoteles, parques temáticos y proyectos de megainversión, ampliando así la base tributaria.
«Es hora que las mayorías archiven este último atropello petrista contra los colombianos. Nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella deberá trabajar con el Congreso para que el país quede protegido. Una cosa son las mayorías electorales y otras las parlamentarias»
Francisco Barbosa, exfiscal General de la Nación
El contexto político es crucial, ya que el proyecto se tramitará con renovadas mesas directivas en el Congreso, donde ya se consolidan las mayorías parlamentarias en favor del presidente electo, Abelardo de la Espriella. Cabe recordar que, de las dos leyes de financiamiento anteriores impulsadas por el Gobierno actual, solo la Ley 2277 de 2022 logró ser aprobada. Mientras Barbosa clama por el archivo de la iniciativa, el ministro Ávila insiste en que el esfuerzo fiscal debe recaer en las grandes fortunas, dejando claro que el debate sobre esta reforma tributaria se perfila como uno de los últimos enfrentamientos entre el Gobierno saliente y las nuevas fuerzas políticas que asumirán el control del país.












