El fútbol colombiano está de luto tras el fallecimiento del entrenador antioqueño Óscar Emilio Aristizábal Botero, quien perdió la vida el 20 de julio de 2026 mientras cumplía con su labor en una cancha del barrio Boston, en Medellín. El técnico, de amplia trayectoria en clubes colombianos, la selección de Panamá y equipos bolivianos, sufrió un infarto fulminante mientras dirigía un entrenamiento personalizado. La noticia fue confirmada al diario El Colombiano por el también técnico Carlos Augusto Navarrete, a quien Aristizábal había reemplazado en la dirección técnica del Atlético Bucaramanga en 2004.
El deceso se produjo en plena actividad, lejos del retiro, demostrando la pasión que Aristizábal mantenía intacta por el balompié. En su última etapa profesional, el entrenador se dedicaba a la formación juvenil con el club aficionado La 9-9, participando en torneos departamentales de las categorías Sub-15 y Sub-16. Su repentina partida ha generado una ola de reacciones en el ámbito deportivo, donde es recordado por su invaluable labor como formador de talentos en las divisiones menores de Atlético Nacional e Independiente Medellín.
Una vida dedicada a la dirección técnica
La carrera de Aristizábal abarcó varios países y equipos. En el fútbol profesional colombiano dirigió a Independiente Medellín entre 1998 y 1999, asumió el banquillo de Deportivo Rionegro en 2006, estuvo al frente del Envigado F. C. en 2009 y dirigió al Valledupar F. C. en 2016. Su talento lo llevó a la selección de Panamá, donde primero fue asistente técnico de César Maturana y posteriormente asumió las riendas del combinado centroamericano en dos periodos: 1996 y 1999. También dejó huella en el fútbol boliviano dirigiendo a The Strongest y Jorge Wilstermann, y trabajó en Emiratos Árabes Unidos entre 2002 y 2004 junto al preparador físico Walter Ramírez.
«Óscar fue el mentor de muchos jugadores de la comuna 9, en Buenos Aires. A mí, por ejemplo, me llevó al DIM y luego al Bucaramanga. Era un maestro, por eso duele tanto su partida»
Alexánder “Pelusa” Orrego, exfutbolista
La huella que dejó Aristizábal en el fútbol de base es uno de los aspectos más destacados por quienes lo conocieron. José Ruiz, funcionario de la Liga Antioqueña de Fútbol, lo definió como «un entrenador apreciado por su calidad profesional, su señorío y su amabilidad», palabras que resuenan entre quienes compartieron con él en las canchas. Las exequias del técnico antioqueño se llevarán a cabo el 23 de julio de 2026 en Jardines Montesacro, en Medellín. La velación iniciará a las 6:00 p.m., mientras que la eucaristía en su memoria está programada para las 4:00 p.m., después de la llegada de uno de sus hijos desde España, según informó El Colombiano.












