Un movimiento sin precedentes sacude las bases de la Dimayor. Ocho de las instituciones más tradicionales del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) se han unido para emitir un comunicado conjunto en el que exigen una reforma estructural e inmediata al sistema de reparto de los derechos de transmisión televisiva.

La postura firme de los clubes fija una advertencia tajante: no cederán sus derechos de imagen ni de transmisión para la firma del nuevo contrato publicitario si antes no se modifica el modelo de distribución actual.
La iniciativa une a los denominados «8 históricos» del país, que representan la inmensa mayoría de la hinchada, títulos y audiencia del fútbol colombiano:
- Atlético Nacional
- Millonarios FC
- América de Cali
- Junior de Barranquilla
- Independiente Santa Fe
- Deportivo Cali
- Independiente Medellín (DIM)
- Once Caldas
Las claves del reclamo: ¿Por qué piden un cambio?
Actualmente, los ingresos generados por las transmisiones (alrededor de 55 a 60 millones de dólares anuales en el contrato vigente que vence a finales de 2026) se reparten predominantemente por partes iguales entre los equipos asociados a la categoría A, incluyendo históricos que compiten en segunda división.
Según el comunicado, este esquema trae serias desventajas:
- Desincentiva la inversión: No premia a las instituciones que invierten en nóminas competitivas, infraestructura o formación de jugadores.
- Ignora el mérito deportivo: Equipos campeones o con destacadas participaciones internacionales reciben el mismo dividendo que clubes con bajo rendimiento constante.
- No reconoce el peso de las hinchadas: Desconoce variables clave como niveles de sintonía (rating), venta de mercancía y asistencia masiva a los estadios.
- Resta competitividad continental: Mientras ligas de Argentina, Brasil o competidores regionales adoptaron modelos mixtos (con base igualitaria + variables por mérito y audiencia), Colombia ha perdido terreno a nivel internacional.
El «Ultimátum» sobre el nuevo contrato de TV
Dado que el contrato de comercialización actual con Win Sports entra en su etapa final, la Dimayor se prepara para iniciar las negociaciones del próximo quinquenio/decenio.
Es aquí donde los 8 clubes marcan su punto de quiebre con el siguiente párrafo central:
«En ese contexto, y mientras no tenga lugar esa discusión de fondo sobre el modelo de distribución, los firmantes no cederemos nuestros derechos intangibles y de imagen para un nuevo contrato de derechos de transmisión del fútbol profesional colombiano.»
Con esto, los clubes dejan claro que la Dimayor no podrá comercializar un producto atractivo sin las marcas, escudos ni nombres de sus equipos más taquilleros, a menos que se abra una mesa de concertación técnica y equitativa.
¿Qué se busca a partir de ahora?
Los equipos han aclarado que no buscan perjudicar el desarrollo del campeonato ni fracturar a la Dimayor. Su propuesta radica en implementar un modelo híbrido similar al europeo o al de otras ligas sudamericanas:
- Un porcentaje base equitativo (que garantice la sostenibilidad de todos los clubes de la liga).
- Un porcentaje por mérito deportivo (tabla de posiciones, títulos e hitos recientes).
- Un porcentaje por impacto comercial y fidelidad (audiencias de TV, boleta vendida e interacciones).
El debate pasa ahora a la asamblea de la Dimayor, donde se prevé un intenso pulso político entre este bloque de «los grandes» y el bloque de los clubes de menor infraestructura o de Segunda División, quienes tradicionalmente defienden el reparto en cuotas estrictamente iguales.












