Un nombramiento en el Ministerio de Relaciones Exteriores ha desatado una fuerte controversia política en redes sociales, luego de que el periodista Melquisedec Torres denunciara que Angie Paola Valderrama Rojas, nueva asesora de la Cancillería, sería la estilista personal de la canciller encargada, Rosa Yolanda Villavicencio. Sin embargo, la hoja de vida pública de la funcionaria, que fue nombrada mediante la Resolución 9667 del 13 de agosto de 2025 en un cargo código 1020 grado 15 con una asignación superior a los 14 millones de pesos, no registra experiencia en peluquería, maquillaje o asesoría de imagen, sino una trayectoria en derechos humanos y organismos internacionales.
La denuncia, publicada por Torres en su cuenta de X, afirmaba que fuentes de la Cancillería le indicaron que Valderrama se encargaba de arreglar el cabello y el maquillaje de Villavicencio, además de acompañarla en viajes oficiales. “La peluquera de la canciller Rosa Villavicencio, ahora con un cargo de asesora de la Cancillería. Justo antes de que se vaya el Gobierno”, escribió el periodista, desatando una ola de críticas que fue replicada de inmediato por figuras de la oposición como la exsenadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, y el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, quienes cuestionaron el presunto favoritismo en los nombramientos de la entidad en el contexto de fin de gobierno.
Una trayectoria opuesta a las acusaciones
La verificación de los documentos oficiales y la hoja de vida pública de Angie Paola Valderrama Rojas contradice abiertamente las acusaciones. Lejos de tener antecedentes en estética, su perfil profesional muestra un sólido recorrido en derechos humanos, políticas públicas y género. La funcionaria se desempeñó previamente en la Cancillería en 2023 como asesora y coordinadora de programas para la diáspora, y actualmente figura en el directorio institucional como coordinadora del Grupo Interno de Trabajo (GIT) de Política Exterior Feminista y Asuntos de Género, con correo y extensión oficial. Su experiencia incluye pasos por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Ginebra, la Secretaría Distrital de la Mujer, la Agencia Nacional de Minería, la Alcaldía Mayor de Bogotá, la OIM, la FAO y la Universidad de los Andes, todas ellas en áreas afines a los derechos humanos, víctimas y migración. En documentos de planeación de la entidad, aparece como responsable de proyectos relacionados con la política exterior feminista.
Pese a la evidencia documental, las críticas no cesaron. “Muy ‘creativos’ la señora Villavicencio ‘viva’ para ubicar a sus amigos y tan dormida para trabajar por los colombianos en el exterior”, escribió la exsenadora María Fernanda Cabal en su cuenta de X. Por su parte, José Félix Lafaurie vinculó el caso a una crítica más amplia contra el gobierno: “¿Quieren poner a vivir sabroso a la estilista de la canciller? También se están sindicalizando para atornillarse. ¿Este es el sindicalismo que le gusta al presidente #Petro?”. Hasta el momento, la Cancillería no ha emitido un pronunciamiento público oficial sobre la controversia, mientras que el debate en redes sigue centrado en los criterios de selección de personal en el Ministerio de Relaciones Exteriores en los últimos meses de la administración.












